Gentil Duarte, quiere imponer su ley en el Putumayo

En la foto: Alias, Gentil Duarte/Colprensa

Mocoa/Colprensa

Por: Germán Arenas Usme

En diciembre del 2017 en la región selvática de Puerto Colombia, jurisdicción del municipio de San Miguel, en el bajo Putumayo en límites con el país del Ecuador,  se registró un enfrentamiento armado entre integrantes de las disidencias del frente primero de las Farc con disidentes del frente 48, dejando un saldo de 16 muertos entre los dos bandos.

Posteriormente en el mes de abril del 2018 13 estudiantes de la escuela de la vereda Alejandría jurisdicción del municipio de Puerto Guzmán al norte del Putumayo con límites con el departamento del Caquetá, quedaron en medio de un fuego cruzado entre los disidentes del primero con los del 48.

De esa fecha para acá otros enfrentamientos se han registrado en menor escala pero el pasado 3 de agosto en zona rural de Puerto Asís, comunidad indígena de San Isidro jurisdicción de Piñuña Blanco, hay un fuerte enfrentamiento armado entre disidentes del primero y 48, dejando como saldo un herido y dos muertos que fueron entregados por la guardia indígena a tropas de la Fuerza Naval del Sur, quienes a su vez los transportaron hasta Puerto Asís, y dejarlos a disposición del CTI de la fiscalía general de la Nación, para su respectiva identificación, como lo informo el general Sergio Serrano, comandante de la Armada Nacional en Putumayo.

Según el análisis entregado por el ejército en el Putumayo, a través del general Yuber Aranguren, Miguel Botache Santillana, alias “Gentil Duarte”, el ex mando medio de las Farc que ahora es el más buscado por el Ejército  y que lidera  la disidencia del frente primero, quiere crear un ‘bloque Sur’, para lograr una coordinación con otras disidencias, bloquee la sustitución de la coca en la región y vuelva a regular la vida de los campesinos a través de las juntas de acción comunal.

En la foto: General Yuber Aranguren, comandante ejército en Putumayo

Ese embrión de una nueva guerrilla tiene entre sus planes extenderse hasta Tumaco Nariño, y absorber la disidencia “Oliver Sinesterra”, que lidero alias “Guacho”.

La coordinación

Desde que Duarte se abrió del proceso de paz a finales de 2016, volvió  a los municipios en los que por años mandó como coordinador de los frentes 7, 27 y 43 que se movían desde La Macarena, Vista Hermosa, Puerto Concordia y Puerto Rico en el Meta, hasta San José del Guaviare.

Ahí “él ya tenía unas bases, un trabajo popular y un liderazgo político”, como señala un informe sobre disidencia que publico la  Fundación Ideas para la Paz, FIP.  “Por eso la disidencia de Duarte es la única que hoy tiene todas las herramientas para ser un grupo guerrillero: capacidad armada, distinción y base social.”

“Duarte quiere crear un Estado Mayor y convertirse en el jefe de las disidencias de Putumayo, Caquetá, Guaviare, Meta y Nariño. Es casi como un nuevo ‘bloque sur’”, según la misma inteligencia militar

De acuerdo con el informe ‘La nueva generación de narcotraficantes colombianos post-Farc: Los invisibles’, que acaba de sacar Insight Crime estas disidencias “están tratando de reconectarse con otros elementos de las Farc en todo el país. Nosotros creemos que cuentan con unos 1000 o 1500 combatientes y milicianos”, dice el texto.

“Entre menos atención se les preste a los disidentes, más se fortalecerán las Farc ocultas y más logros obtendrán las Farccrim”, dice el informe.

“Él (Duarte) dice que lo que quiere es un proyecto nacional de guerrilla y que éste sea el epicentro de toda la coordinación”, nos dijo un excombatiente de las disidencias hoy preso en una cárcel del sur del país que pidió reserva de su identidad por su seguridad.

Para lograr esa coordinación, la estrategia ha sido repetir el mismo modelo de las Farc.

Métodos a la Farc

La disidencia de Duarte está cobrando vacunas ya no multimillonarias como las que comenzaron cobrando a mediados del año pasado, sino tal cual la misma tarifa de las Farc: siete millones al año a los ganaderos.

Una razón que puede explicar que estén cobrando menos es que, como lo señala el informe de la FIP, “le están apostando a la estrategia del prolongamiento para fortalecerse”. Y nadie va durar mucho en un sitio donde de entrada llega a cobrar millonarias vacunas.

“Estandarizaron el precio de la vacuna porque ya ven esto como una cosa a largo plazo. Uno los ve tratando de volver a ser como antes y la verdad es que aquí todo ya es como antes”, nos dijo una fuente de Puerto Guzmán.

“Están cobrando el 10 por ciento por la venta de un lote y ya hace poco anunciaron en un comunicado que van a comenzar a controlar la deforestación que porque ellos le dieron la mano a los campesinos con eso, pero les cogieron el codo”, agregó.

Antes, para ganarse la confianza de los campesinos, la disidencia de Duarte estaba dejando tumbar árboles sin restricciones en La Macarena y también en San Vicente del Caguán en Caquetá, y Mayoyoque en Putumayo lo cual hizo que la deforestación allí se disparara, como lo cita los datos oficiales del Gobierno Nacional.

Pero eso cambió. Ahora están regulando la deforestación, también al estilo Farc, poniendo topes de tala a los campesinos y les están pagando por hacerlo para ampliar los cultivos de coca.

Aparte de regular la tala, de amenazar a campesinos cocaleros y a verificadores de la ONU, también están queriendo meterse en los manuales de convivencia de las juntas de acción comunal de veredas del medio y bajo Putumayo.

Las ordenes de “Gentil Duarte”, las adopta para el Putumayo, Néstor Gregorio Fernández, alias “Iván Mordisco”, quien tiene la tarea de recoger la máxima cantidad de la producción de base y pasta de coca, y para ello debe someter a los disidentes del frente 48 hoy bajo el mando de alias “Dumar”, quien asumió el liderazgo luego del asesinato de Sinaloa, por orden de alias “Manuel”.

“Nosotros ya les hemos dicho que ellos pueden seguir con sus normas, pero que las juntas no vamos a ir a cobrar por ellos como antes lo formaban sus organizaciones sociales”, nos dijo una fuente que pertenece a las juntas de ese municipio.

Sin embargo, la coordinación que hasta ahora solo se percibía en el Sur ya parece estar llegando hacia el Pacífico.

Alias, “Dumar”, no ha permitido que sus hombres sean absorbidos por el frente primero y de allí se ha desatado la disputa territorial donde el frente primero es más beligerante  que el 48 que tiene más poder económico. “Sinaloa”, siempre se apuso a ser sometido por Duarte, Mordisco y Cadete, y de allí, la disputa territorial que hasta el momento la gana las disidencias del 48, según los análisis de varias organizaciones internacionales como la misma Insight Crime.

Comunidades enteras han sido sometidas por los disidentes tanto de un bando como de otro, donde les exigen continuar sembrado matas de coca y renunciar al programa PNIS, promovido por el Gobierno Nacional, y la erradicación manual voluntaria.

En regiones como Valle del Guamuéz, Puerto Asís  y San Miguel, los disidentes pagan anticipadamente las cosechas de la hoja de coca y están obligando a los campesinos a realizar jornadas de protestas con bloqueos viales en los corredores del tráfico de vehículos de la industria petrolera como presión para no permitir la erradicación forzada y mucho menos las fumigaciones terrestres con glifosato.

Una fuente quien pidió reserva de su nombre señalo que el 19 de julio del presente año una vereda completa del municipio de san Miguel,  fue retenida por las disidencias donde no permitieron por horas la salida de ninguna de sus casas hasta tanto ellos no los llamaran por sus nombres para advertirles que la guerrilla de las Farc esta activa y que deben de acatar sus órdenes.

En la foto: Gentil Botache Santillana alias, Gentil Duarte, el capo del narcotrafico en el sur del país.