Policía en Putumayo captura alias el Mono, disidente de las Farc

Agentes especiales de la policía lograron la captura del cabecilla de una de las subestructuras del frente primero, conocido en el mundo del crimen como ‘Javier o Mono’/Foto: Poliica nacional

Mocoa/Colprensa

La Policía Nacional con apoyo de la Dirección Especializada contra Organizaciones Criminales de la Fiscalía General de la Nación, ejecutó en las últimas horas la operación “Damasco II”, asestando un duro golpe contra el frente primero de las disidencias de las Farc, de la columna ‘Carolina Ramírez’,  al mando de alias ‘Iván Mordisco’, logrando la captura de 10 personas, entre los que se encuentra el cabecilla principal de una de la subestructura, conocido en el mundo del crimen como ‘Javier o él Mono’, permitiendo con esto, obstruir los planes expansivos de comisiones de narcotráfico, terrorismo y extorsión, en los departamentos de Caquetá, Huila, Putumayo y Cauca.

En la foto: General de la policía  Norberto Mujica Jaime/Colprensa

Según el general Norberto Mujica Jaime, comandante de la Regional número 2 de la Policía Nacional, la operación ‘Damasco II’, se desarrolló en acción simultánea en los municipios de Puerto Asís, Villagarzón y Mocoa en el departamento del Putumayo, San Vicente del Caguán Caquetá, y Timaná Huila, afectando todas las manifestaciones criminales basadas en la activación y atentados con artefactos explosivos contra la ciudadanía, sector estatal y privado, incineración de vehículos de servicio público, vehículos de transporte de crudo y voladuras de oleoductos por exigencias de cobro de cuotas extorsivas.

Señalo el general Mujica Jaime, que las investigaciones que duraron cerca de dos años permitieron establecer que José Orlando Madroñero Ceballos, conocidos dentro de lñas disidencias de las Farc, con el  alias de ‘Javier o él Mono’, fue designado desde el año 2018, por “Iván Mordiscos” para que ejecutara y coordinara actividades ilícitas de financiamiento a esta estructura criminal, mediante el cobro de extorsiones y narcotráfico. Según el mismo informe de inteligencia señala que este sujeto  ha desarrollado acciones terroristas contra los gremios petroleros y transporte de servicio público en los municipios de Mocoa, Puerto Guzmán, Puerto Caicedo y Puerto Asís en el departamento del Putumayo), mediante la activación de artefactos explosivos improvisados e incineración de vehículos, además de liderar la expansión territorial de este grupo armado sobre el corredor de movilidad en la Bota Caucana que comunica a los departamentos de Caquetá, Cauca, Putumayo y Huila, para el tráfico de estupefacientes.

Los 10 capturados fueron puestos a disposición de la autoridad competente, ante la que tendrán que responder por los supuestos delitos de concierto para delinquir agravado, terrorismo, extorsión agravado, y fabricación, tráfico y porte de armas y municiones de uso privativo de la Fuerza Pública.

“En estos momentos los servicios de inteligencia de la policía continúan con sus labores investigativas para asestar nuevos golpes contundentes contra los grupos armados ilegales que operan es este departamento”; señalo el general Mujica Jaime.-

Dado de alta candidato Leandro Romo

En la foto: Leandro Romo, candidato a la gobernación partido Liberal

Villagarzón/LB

Luego de haber ingresado por el área de urgencia del hospital Gabriel Arcángel, el candidato liberal a la gobernación del Putumayo Leandro Romo Pantoja, y ser valorados por los médicos del centro asistencial estos le dieron de alta en las últimas horas.

Romo Pantoja, ingreso hacia las 10 de la mañana al hospital con complicaciones de habla y fuertes dolores estomacales lo que obligo su atención por urgencia donde los galenos le diagnosticaron Gastroenteritis severa y una Laringitis Aguda, para lo cual le practicaron los procedimientos adecuados.

Tres horas más tarde y de haber sido establecido el médico que lo atendió decidió darle de alta  y dictarle una incapacidad de siete días. Esta incapacidad le obliga prácticamente a suspender varias de sus actividades que tenía programada dentro de su agenda electoral.

En un comunicado emitido por su campaña manifiestan: “Amigas y amigos putumayenses

Desde el día de ayer el doctor Leandro Romo, candidato a la gobernación de Putumayo por la coalición Putumayo en serio, venia presentando  diversas molestias en su estado de salud.

En el día de hoy el candidato Leandro Romo, decidió solicitar atención médica en el hospital san Gabriel Arcángel del municipio de Villagarzon, debido a que su estado de salud empeoro.

A esta hora ya se encuentra dado de alta y con una incapacidad medica la cual debe guardar para su pronta mejoría

Por lo anterior, la campaña de la Coalición Putumayo en Serio se permite informar que debido a esta situación el doctor Leandro Romo, no podrá continuar desarrollando y cumpliendo con las actividades propias de la campaña, hasta que los médicos lo consideren pertinente.

A todos gracias por sus manifestaciones de apoyo y comprensión”.

Romo Pantoja, ya se encuentra en su residencia en el municipio del Valle del Guamuéz, guardando reposo y bajo el cuidado de su familia. Por su parte su equipo de trabajo continuara avanzando en el trabajo electoral con el ánimo de no afectar la campaña que entra en la recta final.-

En Mocoa, entidades del Estado se comprometen a fortalecer el proceso de restitución de tierras

En la foto: Jeferson Zúñiga, profesional Posfallo de la URT en Putumayo y Mario Fernando Coral Mejía, Director Territorial de la Unidad de Restitución de Tierras en Putumayo

En el Subcomité Técnico de Restitución de Tierras participaron instituciones encargadas de cumplir las órdenes de los jueces y magistrados, que benefician a víctimas de la violencia de Putumayo.

Mocoa/Colprensa

La reunión hace parte de la implementación del Plan Operativo Anual 2019, pensado parta la atención de víctimas, y en el que la Unidad de Restitución de Tierras (URT) fue la encargada de la Secretaría Técnica. El espacio fue apoyado a través del proyecto Soluciones Duraderas para La Paz, liderado por la Agencia de Cooperación Coreana (KOICA) en convenio con la Unidad para las Víctimas.

En el encuentro fueron analizadas estrategias para visibilizar la contribución territorial e iniciativas locales en la materialización de los derechos de las víctimas de desplazamiento y despojo; socializar avances en rediseños institucionales y nuevos lineamientos del Gobierno Nacional en materia de vivienda, empleo rural y urbano y medidas financieras; y establecer acuerdos con viabilidad que permitan avanzar en el cumplimiento de órdenes dadas por jueces y magistrados.

“Es satisfactorio saber que este departamento es uno de los departamentos en donde la restitución de tierras ha avanzado, obteniendo resultados positivos. Uno de los puntos clave para lograrlo ha sido la articulación interinstitucional; por eso, este espacio es un dinamizador ideal para reforzar los compromisos adquiridos y garantizar el mejoramiento continuo en los procesos”, afirmó Mario Coral, director de la URT en Putumayo.

A la cita asistieron representantes de los Ministerios de Trabajo y de Hacienda; el SENA; el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC); la Defensoría del Pueblo; el Banco Agrario; la Fuerza Pública y la Mesa Nacional y departamental de víctimas, entre otros.

 

Para concluir el evento y como ejemplo de las experiencias exitosas de restitución, fue presentado el caso de los pimenteros de ASAPIV y su producto “Pimienta Calidad Putumayo”, beneficiarios de restitución que hacen parte de la estrategia de Redes de Integración Productiva (RLIP), un modelo de sostenibilidad en el desarrollo de un trabajo de organización con base en una línea productiva.-

Videos y audios no serán tenidos en cuenta en caso de Jorge Coral Rivas

En la foto: Jorge Coral Rivas, candidato a la gobernación del Putumayo/Colprensa

Pasto/LB

Fue excluido dentro del proceso contra del exalcalde de Puerto Asís y hoy candidato a la Gobernación del Putumayo, Jorge Coral Rivas, los audios y videos recaudados por la Fiscalía, al considerarse que se lo hizo de manera irregular.

La decisión la tomó el procurador judicial delegado, tras la solicitud que presentara la defensa de Coral Rivas.

Durante la audiencia preparatoria del juicio que se adelanta contra Coral Rivas, por su presunta participación en la conformación de grupos armados ilegales, se afirmó que la Fiscalía habría recaudado de forma ilegal, vulnerando el derecho de defensa y contradicción del imputado.

El video y audios habrían sido extraídos de los celulares incautados tras la captura de Miguel Antonio Bastidas Bravo, alias Gárgola, capo de la banda La Constru y quien según la Fiscalía se reunió con el candidato en una finca de propiedad del líder político.

Durante la diligencia judicial el fiscal insistió en señalar a Coral Rivas, de tener nexos con bandas criminales, razón por la cual sigue siendo investigado por supuesto favorecimiento a grupos ilegales de la región.

Según evidencias de video el dirigente de Putumayo aparece junto a alias Gárgola, jefe de la estructura de crimen organizado conocida como La Construc hoy detenido en una cárcel de máxima seguridad.

La defensa argumentó durante la audiencia que el video obtenido por la Fiscalía habría sido grabado por el mismo ‘Gárgola’ durante la contienda electoral del 2011, en la que el político participaba como aspirante a la Alcaldía de Puerto Asís.

Allí los implicados aparentemente hablaban de comprometer asuntos de contratación, de una inhabilidad de Coral, y de una inversión a una campaña.

Coral Rivas, estuvo 512 días recluido en la cárcel judicial de Pasto y tras el vencimiento de términos recuperó la libertad. Asegura que todo obedece a un complot en su contra, como lo va a demostrar durante el juicio.

El juez segundo penal municipal deberá definir en las próximas horas cual es la situación jurídica del aspirante a la Gobernación del Putumayo Jorge Coral Rivas, por el partido político ADA.

 

El regreso de la guerra al Putumayo

Foto: Vigilancia aérea en Puerto Asís ejército colombiano/Germán Arenas Usme/Colprensa

Puerto Asís/Colprensa.

Por: Germán Arenas Usme

En Puerto Asís, población ubicada en el bajo Putumayo y conocida como  la capital comercial del Putumayo, se respira de nuevo el miedo. Sus casi 59 mil habitantes saben que ha retornado el fantasma de la guerra como en los  tiempos más violentos que han vivido hasta ahora, y que dejaron más de mil muertos de manera violenta en la últimos 19 años.

El carrobomba que explotó hacia las seis de la mañana del viernes 4 de febrero del 2000 frente al hotel Balcón Quirama, en uno de los puntos más céntrico y activo del municipio, dejó dos muertos y nueve heridos es uno de los tantos recuerdos que aun los habitantes de esta población selvática del Putumayo, mantienen en su memoria como el recuerdo de una película de terror.

El atentado fue atribuido en su momento al frente 48 de las Farc, por el comandante de la policía en la época coronel Luis Alfonso Berrio y por el mismo secretario de gobierno departamental con funciones de gobernador encargado Álvaro Salas. La explosión confirmó el peor temor de los pobladores de Puerto Asís: comenzó la ofensiva de las Farc para recuperar el control territorial que habían perdido con las autodefensas en el bajo y el medio Putumayo. Una ofensiva en la que los involucrados nunca se vieron las caras ni hubo grandes combates.

Hoy 19 años más tarde los habitantes de las 128 veredas de la zona rural tienen el mismo temor de los inicios de la década del 2 mil. Hoy, el presente y el futuro del municipio está cubierto por un manto de dudas.


Operativos rutinarios por parte del ejército nacional/ Foto. Germán Arenas Usme/Colprensa

Guerra de nunca acabar

Puerto Asís, es un pueblo ubicado a 90 kilómetros de Mocoa, sobre la margen izquierda del río Putumayo. Fue fundado en 1912 por dos misioneros capuchinos que lo bautizaron así en memoria del santo italiano San Francisco de Asís. En un comienzo su importancia fue relativa hasta que, según la Contraloría Departamental, “con la llegada del camino de herradura en 1931, la localidad se vio de nuevo impulsada y al entrar la carretera en 1953, se convirtió en importante centro de intercambio comercial con Mocoa, el Valle de Sibundoy y Pasto”. Sin embargo, el producto que partió en dos su historia y su destino fue la coca.

Un habitante de la región que investigó la llegada de este cultivo al Putumayo, y hoy se encuentra exiliado por amenazas de muerte de la exguerrilla de las Farc, cuenta que las primeras semillas de coca llegaron a Puerto Asís en abril de 1979. Gonzalo Rodríguez Gacha, El Mexicano, fue quien las introdujo con la ayuda de comerciantes de la zona. La semilla pegó y comenzó a regarse sin control. Bajó al Valle del Guamuez y de ahí siguió por el río Putumayo hasta Leguízamo. Subió hasta Puerto Caicedo, pasó a Orito, y en su recorrido ascendente se instaló en Puerto Guzmán y Villa Garzón. La promesa de una riqueza fácil hizo que los campesinos cambiaran sus cultivos tradicionales por la coca y atrajo a miles de colonos de todo el país y a la misma guerrilla de las FARC.

Desde el Caquetá entraron por Puerto Guzmán, con intenciones de quedarse, expandirse y sacar su tajada de la bonanza coquera. Con el tiempo surgieron, gracias al dinero que recaudaron por cuenta de la coca, tres frentes más de las Farc que se adueñaron de las tierras selváticas del Putumayo y llegaron a ser los más ricos dentro de la organización. Casi una década duraron las buenas relaciones de guerrilleros y narcotraficantes. El dinero corrió a chorros, la gente bebía champaña en totumas o se daba el lujo de comer sólo gallinas de color blanco. Puerto Asís, vivió una prosperidad ficticia. La actividad de su embarcadero en esa época era de tal magnitud que alguien comparó lo que se veía allí con la imagen de las barcazas flotantes en Hong Kong. Así quedó bautizado el embarcadero desde entonces.

La alianza entre el grupo guerrillero y los narcos terminó de manera abrupta hacia finales de la década de los ochenta. En Puerto Asís dicen que El Mexicano, peleó por asuntos de dinero con el comandante del frente 32. La disputa terminó con una amenaza del narcotraficante de traer su ejército y sacar a la guerrilla del territorio. Así lo hizo. Gacha llevó a un grupo de ‘Masetos”, denominación que le daban a los hombres bajo su mando y que provenía de una generalización de la abreviatura de Muerte a Secuestradores (MAS), a la región y armó su propia guerra contra todo lo que le oliera a izquierda en el bajo Putumayo. Elías Carvajal, alias El Seis, comandaba el grupo de ‘Masetos’ que tenía su base de entrenamiento en El Azul, más al sur de Puerto Asís, hacia la frontera con Ecuador.

El recuerdo de los “Masetos”, y sus barbaries quedaron consignadas en un libro de denuncia sobre lo que ocurrió en esta parte del país, elaborado por la Comisión Andina de Juristas (hoy Comisión Colombiana de Juristas) una organización no gubernamental que vela por los derechos humanos en Colombia. Las FARC derrotaron militarmente a los “Masetos” en una operación que llamaron “Aquí estamos Putumayo”, que quedó consignada en vídeo. La operación insurgente se realizó en el Azul la base del ejército de Gonzalo Gacha.

Pero la violencia no paró ahí. Luego las Farc comenzaron a asesinar a todos aquellos que sindicaban de ser ‘Masetos’ o haberles colaborado. “Los milicianos invadieron los pueblos y continuaron la limpieza. En 1997 los paramilitares comienzan hacer presencia en el medio y bajo Putumayo hasta el año del 2005 cuando se dio la desmovilización del Bloque Putumayo al mando de Carlos Jiménez conocido con el alias de “Macaco”, hoy recluido en una prisión de alta seguridad en el interior delpaís.

Entre el 2005 hasta el 2016, la entonces guerrilla de las Farc, centro sus acciones subversivas con sus frentes 32 y 48 y parte de la columna Teófilo Forero, en el medio y bajo Putumayo, allí los comandantes guerrilleros impartieron la orden a sus hombres de atacar las infraestructuras petroleras, energéticas y viales de estas dos regiones, al tiempo que hostigaban con disparos a los grupos erradicadores de matas de coca y en algunas ocasiones a las avionetas fumigadoras como ocurrió el 3 de octubre del 2013 en límites entre los departamentos de Caquetá y Putumayo. Allí murió el piloto de la aeronave, como lo informo mediante comunicado la misma guerrilla.

Alias “Martin Corena”, ex comandante del frente 48 de las Farc, en dialogo con este medio recordó que la lucha armada era contra el Gobierno Nacional, por sus políticas implementadas para favorecer a las empresas multinacionales dedicadas a la explotación minera en especial a las petroleras, que contribuyen a saquear la riqueza natural del Putumayo, a cambio de nada, solo violando los derechos humanos y generando contaminación ambiental sin realizar inversión social.

Hernán Benítez,  otro veterano exguerrillero del Bloque Sur,     de las Farc, resalto que ellos nunca fueron ni narcotraficantes ni terratenientes, pero admite que si se cobraba un impuesto al narcotráfico por los cultivos, laboratorios, pistas de aterrizaje, impuesto para fortalecer las finanzas de la revolución.

La Firma de la paz

 Una de las regiones que celebro el acuerdo de paz, de pronto un acuerdo imperfecto ante una guerra perfecta fueron los casi 350 mil habitantes del departamento del Putumayo, que guarda en sus estadísticas 279.356 personas como víctimas directas del conflicto armado según registro de la Unidad de Victimas del Putumayo, estadísticas recopiladas desde 1995 hasta la fecha. La Unidad de Restitución de Tierras, registra 6 mil 684 solicitudes de reclamación de tierra hasta julio del 2019.

Una de las personas que celebro la firma del de paz entre el Gobierno Nacional en cabeza del entonces presidente Juan Manuel Santos y  Rodrigo Londoño Echeverry alias “Timochenko”, en representación de las Farc, el 26 de septiembre de 2016, fue la gobernadora Sorrel Aroca Rodríguez, quien le confeso al Papa Francisco, en su visita a Villavicencio el 8 de septiembre de 2017, la inmensa alegría y esperanza que sentía como mandataria y como habitante del Putumayo, que la paz llegaría como el sol al día, en un territorio que por décadas ha sufrido el embate de la violencia dejando un sin número de muertos, heridos, desaparecidos, desplazados y más.

 

 

El papa Francisco, y la gobernadora del Putumayo Sorrel Aroca. Foto German Arenas Usme/Revista Semana

El sabor de la paz la saborearon casi todos los putumayenses, en un paso fugaz que duro como un ilusión cuando los combatientes de la Farc, llegaron a la zona veredal de La Carmelita,  un 10 de enero del 2017, donde fueron recibidos con aplausos y gestos cordiales por los habitantes del medio y bajo Putumayo, no en animo de celebración por la violencia que sembraron sino, por el paso a dar, de dejar las armas y ponerle fin al conflicto armado.

Fueron tiempos nuevos, la paz paseaba las 24 horas del día por los pueblos, selva, montañas y ríos  vestida de blanco y con elegancia y coqueteo como lo relato en su momento Agustín Daza, un campesino curtido de sabiduría con más de 65 años de los cuales 50 los ha pasado en una vereda de Puerto Asís, sembrando cultivos mixtos o sea lícitos como ilícitos, con los cuales ha podido sacar adelante a sus 7 hijos de los cuales 5 hombre y dos mujeres de los cuales dos ya son profesionales y un tercero está acabando sus estudios profesionales.

Pero esa paz en Putumayo, comenzó a tener tropiezos a finales del 2017, cuando se comenzó a escuchar que había disidentes de los frentes 48 y primero de las Farc en Putumayo, que disputaban el territorio para el control del narcotráfico, Se comenzó hablar de enfrentamientos armados, amenazas de muerte a líderes sociales,  veredas enteras confinadas, reclutamientos a menores y asesinatos selectivos.

Esos rumores dejaron ser rumores al inicio del 2019 cuando alias Sinaloa, líder de las disidencias del frente 48 comenzó hacer presencia en lugares públicos del bajo Putumayo, con varios de sus hombres donde advertía el retorno de las Farc, y la implementación de la “Ley del Monte”,  como ocurrió en la vereda El Afilador, del municipio de San Miguel, en límites con el país del Ecuador.

Al otro lado del departamento en la zona norte Puerto Guzmán, en la región de Mayayoque, alias “Cadete”, manifestaba lo mismo y con acciones más contundentes. Hoy los dos alias están muertos; el primero asesinado por sus propios compañeros el 17 de marzo del 2019 y el segundo abatido por el ejército en un operativo realizado el 2 de febrero en zona rural de San Vicente del Caguán Caquetá

Independiente a las acciones de las disidencias de las Farc, la banda delincuencial de segundo nivel auto nominada como “La Construc”, cometía una serie de asesinato en el bajo Putumayo, bajo el mando de los narcotraficantes  Henry Loaiza alias “El Alacrán”, y Miguel Antonio Bastidas Bravo alias “Gargola”, ambos capturados por la policía en el mes de junio del presente año; a ellos se le contabiliza 71 asesinatos en lo que va corrido del presente año según la policía en el Putumayo.

El rearme en Putumayo

 El 29 de agosto del 2019 Luciano Marín Arango alias “Iván Márquez”, anunciaba el rearme de varios de los excombatientes de las Farc, en varias regiones del país bajo el argumento del incumplimiento del Gobierno Nacional de cumplir los acuerdos del dialogo del proceso de paz y por el riesgo que los mismos exguerrilleros corren ante ser asesinados o desaparecidos por las fuerzas oscuras enemigas de la paz, resolvieron retornar a las armas y seguir en lo que ellos llamaron una lucha social del pueblo y para el pueblo.

Danilo Alvinzú, rearmado de las disidencias de las Farc en Putumayo/Foto: Germán Arenas Usme/Colprensa

Uno de los nuevos jefes del rearme en el Putumayo, es Danilo Alvizú, quien comanda el frente  “Carolina Ramírez”, que cuándo se firmó el acuerdo de paz en el 2016, Danilo cambió las armas por las cámaras fotográficas. Entonces, se le veía en alguna rueda de prensa, o cerca de los grandes poderes de Colombia fotografiando. Empezó a trabajar como fotógrafo y videógrafo en la productora que los excombatientes fundaron y que se llamaba Nueva Colombia Noticias. Luego decidió empezar a trabajar por su cuenta. Algo que siempre, según él fue frustrante por la falta de oportunidad laboral, así lo comento en un reportaje al portal Cuestión Publica.

Varios de los nuevos rearmados de las Farc, ya han explicado del porque decidieron volver a las armas tras ver el incumplimiento y el engaño de los que fueron víctimas tanto por el Gobierno Nacional como de sus antiguos comandantes.

Para Alvizú, el actual Gobierno Nacional, no está brindando ningún tipo de garantía a los acuerdos de paz y más bien está colocando en riesgo a los excombatientes de las Farc, por lo cual lo obligo a retornar a las armas y defender la ideología que siempre le inculco “Manuel Marulanda” , ideología que según Alvizú, se vio traicionada por sus antiguos exjefes que negociaron un proceso de paz lleno de falacias.

Otro de los rearmados conocido dentro de las disidencias con el alias de “Alonso 45”, jefe del frente primero Farc,  y ex mano derecha de alias “Mono Jojoy”, fue enfático en manifestar que las Farc, están tomando fuerza en el Putumayo, con dos frentes los cuales se sostienen en parte con el impuesto que cobran por los cultivos de matas de coca, por ser un territorio con alta presencia de esos cultivos. “Esto no nos indica que nosotros seamos narcotraficantes”; asegura el jefe rebelde.

Pero varios de los nuevos Farc, o “marqueses”, como se definen por eso del liderazgo que infunda “Iván Márquez”, sostienen que uno de los mayores engaños de que fueron víctimas los antiguos guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, fue en el tema de la dejación de las armas que en ultimas se convirtió en entrega de las mismas, concepto que aún no aceptan y por ello manifiestan como una traición.

Según el portal InSight Crime que la disidencia empezó a controlar cada aspecto de la vida en zona rural de algunas regiones del Putumayo, a la vez que seguían internándose en el departamento. Esto ha generado que Puerto Guzmán se haya vuelto impredecible, debido a que el grupo no tiene “una ideología como las Farc” ni “respetan el derecho internacional humanitario”.

En medio de ello, esta disidencia se ha aprovechado de exmiembros de otros frentes como el 32 para fortalecerse rápidamente, de acuerdo con fuentes en terreno.

Este es el caso de Puerto Limón, una zona al sur de Mocoa que es frontera entre Puerto Guzmán y Villagarzón, donde el Frente Primero se ha expandido con ayuda de los antiguos miembros del frente 32 que continuaron delinquiendo, a quienes la ex-Farc mafia ha absorbido.

Pero el Frente 1 no se conformó simplemente con la presencia en estos municipios, sino que continuó bajando hasta Puerto Asís, la zona más estratégica para el narcotráfico en todo del departamento.

Allí, sin embargo, se encontró con otro grupo ex-Farc mafia: el Frente 48, el cual, fue liderada por Pedro Oberman Goyes Cortés, alias Sinaloa, no accedió a caer bajo el paraguas criminal.

Debido a esto el Frente 1 y el Frente 48 se enzarzaron en una guerra en 2018 que, según una fuente en terreno, dejó un número sin identificar de combates y de muertos en zona rural de Puerto Asís.

Sin embargo, con el comienzo de 2019 y la muerte tanto de Cadete como de Sinaloa, no es claro si los enfrentamos han continuado.

Algunos explican que los herederos de Sinaloa sí han seguido la disputa con el Frente 1 en Puerto Asís, mientras que otros aseguran que hay conversaciones entre ambos grupos para llegar a algún tipo de acuerdo.

De una u otra forma, es claro que el Frente 1 está decidido a controlar secciones de Putumayo, porque entiende la importancia histórica que siempre ha tenido para la antigua guerrilla este corredor del narcotráfico.

Así, ya sea a través de alianzas con los otros grupos criminales o derrotándolos en combate, si el Frente Primero logra controlar el departamento se haría con la mayoría de la frontera sur de Colombia, consolidaría su presencia desde Vaupés hasta Putumayo, controlaría parte de las rutas del narcotráfico internacional y se convertiría en el grupo criminal más importante del sur del país.

En la foto: Monseñor Luis Albeiro Maldonado, obispo de la diócesis Mocoa-San Francisco/Foto: Germán Arenas Usme /Colprensa

Para el obispo de la diócesis Mocoa-Sibundoy Luis Albeiro Maldonado, y para las mismas organizaciones sociales el Fantasma de la Guerra, en el Putumayo, ha vuelto a rondar  este departamento enclavado en la selva al sur de Colombia.

En estos momentos por lo menos cinco grupos armados ilegales hacen presencia en el Putumayo, la mayoría dedicados al tema del control del narcotráfico. La Construc, Los Bonitos, Las Aguilas Negras y los disidentes del frente primero y 48 de las Farc.-

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El mototaxismo seguirá imperando en Puerto Asís

 

Mototaxismo fenómeno social en Puerto Asís

Puerto Asís/ColombiaCheck

En el año 2006 y luego que se presentara la desmovilización de los paramilitares en zona rural de Puerto Asís, comenzó a funcionar el servicio de mototaxismo en la segunda ciudad más importante del Putumayo, luego de su capital Mocoa.

La ciudad comercial con más de 45 mil habitantes en el casco urbano para la época contaba con un servicio de transporte urbano conformada por 75 busetas afiliadas a las empresas TransHong-Kong, TransKilili, y Cootransmayo, que cubrían diversas rutas dentro de la ciudad y 160 taxis afiliados a 5 empresa varias de ellas ya en liquidación

A mediados del 2007, y tras la presencia de los moto taxis, que hoy en día pueden llegar a los 3 mil, según los mismos moto taxistas, el servicio de transporte público en busetas se redujo a cero; hoy en día no circula ni una sola por las acostumbradas rutas del municipio.

Andrés Soria,  director del Instituto de Transito de Puerto Asís, lo ratifica manifestando que no hay operación de ese tipo de servicio público en la actualidad.

Taxis de Puerto Asís, afectados por el mototaxismo

Jorge Méndez, conductor de taxi argumenta que hoy en día de los 160 taxis que operaban solo sobreviven cerca de 45. “El mototaxismo nos jodio el trabajo hasta el punto que a varios dueños de taxis los hicieron quebrar”, argumenta el veterano taxista.

Hoy en día un moto taxista trabajando un promedio 12 horas diarias logra reunir 120 mil pesos, mientras que un taxista en el mismo tiempo no supera los 75 mil pesos.

Una carrera de moto taxi vale 2 mil pesos y una de taxi 5 mil pesos.

Al inicio del mototaxismo en esta localidad del medio Putumayo, se presentaron fuertes amenazas que dejaron dos muertos un mototaxista y conductor de taxi.

Propuesta de los candidatos

Consultamos a tres de los candidatos más opcionados a ganar la alcaldía de Puerto Asís, sobre el tema del transporte público y esto nos manifestaron:

Jorge García, partido Conservador. “Acabar el mototaxismo en este municipio es algo imposible, porque sería quitarle el sustento a más de tres mil familias.

Pero si especifico que se puede reactivar por lo menos una empresa de transporte urbano con busetas de unas mínimas especificaciones  y nos es costoso”. Puntualizo.

Dentro su propuesta indica que hay vigentes licencias de operación de empresas que en el pasado que prestaron el servicio de transporte urbano y que hoy se podrían reactivar con un apoyo empresarial.

Fernando Castillo, partido ASI, coincide con su más cercano contendor explicando que al mototaxismo hay que organizarlo a pesar que es una actividad no permitida por el Gobierno Nacional, pero que en regiones como está donde no hay oportunidades laborales hay que aceptarlo como una opción de empleo que involucra a más de 3 mil familias incluyendo venezolanos.

Germán Martínez Pulido, otro de los candidatos fuertes a ganar la alcaldía de la segunda ciudad más importante del Putumayo, fue reservado en pronunciarse del tema y tan solo indico que de ser el próximo alcalde de Puerto Asís, le implementaría un plan de transporte urbano para pequeñas regiones como existe en Europa y Canadá.-

Chequeo

Consultando al Instituto municipal de Transporte, y su director Andrés Soria, señala que en el momento hay dos estudios técnicos para la puesta en operación empresas de transporte público en modalidad de buses y busetas para Puerto Asís, las cuales deben de cumplir una serie de exigencias administrativas y técnicas.

Igualmente índico que regular el moto taxismo es imposible. La decisión de la Procuraduría General de la Nación de abrirle una indagación preliminar al alcalde de San Juan de Pasto, Pedro Vicente Obando, por “presuntas irregularidades en el control del mototaxismo” en esa capital, abrio las puertas para que se inicien procesos similares en prácticamente todas las ciudades del país donde este servicio ilegal tiene cada día más fuerza.

Puerto Asís, una de las ciudades ´pioneras´ en el ejercicio del mototaxismo en el Putumayo que ha sufrido como ninguna otra este fenómeno social.

Sin reglamentación

Y es que en los últimos años han sido varios los proyectos de ley que han naufragado en el Congreso de la República con los que se ha buscado reglamentar la prestación de este servicio, hasta ahora ilegal.

El último intento lo hicieron en el 2017 los senadores del Centro Democrático, Fernando Araújo, Daniel Cabrales y Jaime Amín.

El propósito era la creación en estímulos laborales para esta franja de población mediante emprendimientos empresariales y la formación técnica y tecnológica en otros campos. Sin embargo, ese proyecto, al igual que los anteriores, naufragó.

Frente a la situación del mototaxismo, el viceministro de Transporte, Juan Camilo Ostos, aclara que esa cartera no ha expedido ninguna reglamentación para el servicio de motaxismo y que en el Ministerio no hay registros de empresas que hayan solicitado inscribirse como prestadores de esa modalidad, por tanto en este momento es ilegal.

El viceministro Ostos aclara que el tema del mototaxismo es del resorte de los alcaldes y sus autoridades de tránsito.

“Nosotros”, concluye el Viceministro de Transporte, “defendemos el transporte formal, e invitamos a los colombianos a que lo utilicen; el servicio ilegal no tiene cómo responder en caso de accidentes, no tiene seguros contractuales, ni pólizas. Y sobre todo, el servicio legal protege a unas familias que han hecho millonarias inversiones, generan empleo y pagan impuestos”.

Hay que anotar que Mocoa, capital de departamento no hay servicio de mototaxismo, pero en poblaciones como La Hormiga, San Miguel, Puerto Caicedo, Villagarzón, Puerto Guzmán y Sibundoy, si existe este servicio ilegal.

 

 

 

 

 

Nuevas caras a la Asamblea del Putumayo

 

En la foto: Sol Valencia Santander, candidata a la Asamblea

Mocoa/LBM

122 candidatos se inscribieron para aspirar a 11 curules para la Asamblea del Putumayo, para las elecciones regionales del próximo 27 de octubre. En esta contienda electoral los partidos Liberal, Conservador, Verde, ASI, MIRA, POLO, MAIS, Colombia Justa y Libre, Centro Democrático, AICO, Cambio Radical, Partido de la U,  y Colombia Humana, buscan lograr una participación en la duma para el próximo periodo 2020-2023.

Una de las variables que tendrá la nueva Asamblea, es un cambio casi total exceptuando dos diputados que tienen opción de repetir y no por su visible desempeño como diputados si no, por el liderazgo que tienen dentro de sus mismos partidos.

Entre las nuevas caras resaltamos las opciones que tienen algunos candidatos como:  Wilder Castañeda del partido Liberal, Sol Valencia Santander partido Conservador, Yule Anzueta partido Verde, por el trabajo político que vienen adelantando con el ánimo de ganar en las elecciones del 27 de octubre y el liderazgo que tienen dentro su partido y dentro de las mismas comunidades.

 

Wilder Castañeda, del municipio de Puerto Caicedo, empresario y con un trabajo social a favor de la comunidad que le permitió ser concejal hace tres periodos atrás, hoy en su carrera política ventila las propuestas de su partido entre ellas seguir defendiendo el proceso de paz en un territorio donde siempre ha sido escenario del conflicto armado y promover el desarrollo de la inversión social para impulsar al departamento en sus diferentes dinámicas y con un estricto control político.

Sol Valencia Santander, abogada de profesión defensora de los Derechos Humanos, batalladora por la igualdad de género y defensora de los derechos de la mujer, con una experiencia en el conocimiento de hidrocarburos.

Ha acompañado varios procesos políticos dentro de su partido desde su época de estudiante universitaria en la ciudad de Neiva Huila, y posteriormente en el departamento del Putumayo, proceso que han tenido muy buenos resultados.

Yule Anzueta, líder social y campesino, viene de ser candidato a la Cámara de Representante, por el partido Alianza Verde, hoy candidato a la Asamblea por el mismo partido. Viene liberado fuertes luchas en busca de una justicia social para los campesinos del departamento.

Igualmente ha sido un defensor de los Derechos Humanos, y muy crítico del Gobierno Nacional y sus políticas de Estado, que lesionan los intereses de los campesinos, afros, colonos e indígenas de territorios como el Putumayo.

Recogidas varias impresiones entre habitantes del departamento manifiestan que en esta oportunidad la duma departamental debe estar conformada por nuevos diputados que estén comprometidos con el territorio y que en verdad ejerzan un verdadero control político al ejecutivo, pero que a su vez, ayuden al desarrollo del departamento y no entren al juego de siempre de negociar prebendas personales con el gobernador de turno para amañar ordenanzas y contratos.-

 

A las mujeres las matan por ser mujer”, Fátima Muriel

La presidenta de la Alianza de Organizaciones de Mujeres Tejedora de Vida, Fátima Muriel, señala que a las mujeres las matan por ser mujer, a esto se le define como Feminicidio.

Mocoa/Colprensa

“Tejedoras de Vida” del Putumayo expresan su preocupación y condenan la creciente ola de violencia contra mujeres y niñas que durante los últimos siete días ha involucrado a seis mujeres y niñas como víctimas de feminicidio o intento de feminicidio. Casi una víctima por día, en una nueva escalada de violencia que muestra una tendencia creciente de violencia contra la mujer y que registra para 2019, 20 mujeres, jóvenes y niñas víctimas. Los feminicidios, suceden en una sociedad patriarcal, discriminatoria y desigual con las mujeres que animan los actos de violencia cuya expresión máxima es el feminicidio. Los victimarios son generalmente personas allegadas o conocidas, su pareja, ex pareja o individuos que pretenden algún tipo de relación amorosa o de dominio sobre la mujer. Los hombres castigan a las mujeres porque se sienten rechazados afectivamente, porque no les hacen caso, porque trabajan para lograr autonomía económica o porque deciden libremente sobre sus vidas. Estos patrones machistas se incrementan en un contexto de narcotráfico y cultivos de coca que prioriza el rol de la mujer como objeto sexual y al servicio de la ilegalidad. De ahí los niveles de sevicia y castigo evidenciados en estos crímenes.

El 21 de septiembre, fue encontrada muerta en el muelle de Puerto Asís, Ximena Serna Mosonbite, una joven estudiante de 16 años en Puerto Asís, desaparecida desde el 8 de septiembre. Después de una angustiante búsqueda por parte de su familia, la joven es encontrada en avanzado estado de descomposición. A la fecha las autoridades no han dado ninguna información sobre este caso que conmovió la ciudad.

El 1 de octubre, fue hallado el cuerpo sin vida de María Helena Garzón Noscue, en el barrio San Miguel de Mocoa, una joven de 23 años, afro, madre de cuatro menores oriunda de Puerto Limón (Mocoa). Fue desaparecida dos días antes y encontrada en el barrio San Miguel. Su cuerpo evidenciaba signos de tortura, golpes contundentes en su cabeza y violencia sexual.

Recientemente se había separado de su esposo y según allegados sufría cotidianamente condenas por ser joven y madre, tras su muerte, en redes sociales, se publicaron afirmaciones que “justificaban” en cierto modo lo que le había pasado al “no estar con sus hijos” y haber optado por salir de noche.

En Puerto Asís, en el barrio El Centenario, el día 1 de octubre fueron atacadas con arma de fuego, Jerly Yiseth Solarte Acosta y Alexandra Elizabeth Acosta, madre y su hija, de 42 y 15 años, en el hecho resultó herido el señor Jesús Alberto Beleño. Se encuentran en recuperación en un hospital regional.

El día 2 de octubre, la señora María Juana Carlosama, una reconocida mujer vendedora de la plaza de mercado de Orito, sufrió un intento de feminicidio por parte de su esposo quien la atacó con un hacha en el puesto de mercado donde laboraba. A pesar del escándalo y la fuerte visibilidad en el lugar, el victimario no fue capturado. Está gravemente herida y en recuperación.

El día 5 de octubre, fue asesinada en la vereda Jordán Guisía, otra joven, Naty Ávez Arcos de 19 años, la joven administraba un billar en la localidad, le dispararon varias veces en su cabeza. Al día siguiente, el 6 de octubre, otra joven Yanira Alexandra Cuarán, fue asesinada junto con el señor Weimar Cuarán, en zona rural del municipio del Valle del Guamuez.

El último feminicidio ocurrió el día 7 de octubre, sicarios asesinaron a Adriana Jiménez Angulo de 28 años de edad, en el barrio Montañita de Puerto Asís.

Según la señora Muriel, el departamento del Putumayo históricamente ha registrado uno de los mayores índices de impunidad y violencia contra las mujeres que viene incrementándose durante el postconflicto. “Tejedoras de Vida” del Putumayo, hace un llamado de alerta urgente contra los feminicidios y la violencia de género que en 2017 registró 806 casos con una tasa de 228 casos por cada 100.0001. Frente a la violencia sexual los datos son más alarmantes, 83 casos por 100.000 habitantes frente a 49 casos por 100.000 habitantes en Colombia (2017). Mas del 60% de estos casos ocurren en menores de edad y jóvenes vulnerables.

La impunidad alimenta y naturaliza las violencias de género, por ello, vienen exigiendo a la Fiscalía y organismos de investigación y sanción, una acción más efectiva y contundente en contra de los agresores; el esclarecimiento de los casos, condenas y sanciones que rompan la impunidad y dejen un mensaje claro a los agresores.

Igualmente le solicito a la Gobernación del Putumayo y en particular a la Secretaría de Gobierno, lideradas por mujeres, a la Policía Nacional y Ejército, fortalecer la gobernabilidad y seguridad con acciones más decididas y sistemáticas para prevenir, proteger y salvar a las mujeres de los círculos de violencia, de sus agresores y de presuntos feminicidas.

Igualmente a las demás instituciones, medios de comunicación y comunidad en general hacen un llamado para consolidar un pacto contra las violencias de género, coordinar estrategias y campañas que prevengan y eliminen todo tipo de violencias de género y discriminación.

Finalmente al Gobierno Nacional, Ministerio del Interior, que fortalezca e impulse de manera más contundente la Mesa de Garantías de Seguridad para lideresas y defensensoras en el Putumayo.

Concluyo la presidenta de la Organizaciónes de mujeres “Tejedoras de Vida” con el lema: “!No Estas Sola¡, busca ayuda y denuncia.

Comisaría de Orito, Putumayo se destaca por su liderazgo femenino

Desde que inició su judicatura, Adely López López, supo que además de su profesión como abogada, su otra pasión era el servicio social. Ha sido secretaria de Gobierno de Orito, Inspectora de policía y desde hace cinco años: Comisaria. Toda una carrera dedicada a su comunidad, a hacer justicia.

 

Adely López López, Comisaria de Familia en Orito, Putumayo. Fotografía: Comunicaciones Programa JSP

Orito/COLPRENSA

Entre lágrimas, Adely López López, Comisaria de Familia del municipio de Orito, confiesa que su sueño es tener un equipo de trabajo, no volverse a sentir sola en la labor que desempeña. Es abogada, madre soltera y desde hace más de cinco años asumió como Comisaria de Familia en dicho municipio del Departamento de Putumayo.

No es fácil liderar este cargo en un territorio donde el machismo aún está presente, pero su experiencia la ha llevado a estar ahí. Recién egresada llegó a la Personería, donde trabajó por más de un año a honorem, enamorada de su profesión y de las causas sociales recorrió diversas veredas brindando apoyo a los más vulnerables, llevando los servicios de la Personería a la ruralidad.

Tiempo después y gracias a su experiencia fue nombrada Inspectora de policía, allí conoció casos complejos de denuncias, violencias, injusticias, entre otras dinámicas propias de los territorios que han sido epicentro del conflicto y donde las realidades sociales son complejas.

Terminada su labor como Inspectora, supo que en Orito hacía falta una Comisaría de Familia, pues la capacidad de la Fiscalía, los Juzgados y la Policía se desbordaba; en ese tiempo, cuando su plan era irse a Bogotá a especializarse, nunca imaginó que 6 años después sería quien liderara esa oficina.

Antes de ser nombrada como Comisaria de Familia, Adely fue secretaria de Gobierno, estuvo más cerca a la labor de la administración y de la gente, de la gestión pública, pero no dejó de lado su don de gente, su papel conciliador, y el amor por las causas sociales. En ese cargo estuvo 13 meses, y al año le ofrecieron ser Comisaria, no dudó en aceptarlo y hasta la fecha continúa ejerciéndolo.

Podría decirse que es un cargo con días dulces y amargos, que se mueve por Orito entre amores y odios. Le han dicho groserías, la han amenazado, le han gritado al final de las audiencias, pero pese a todo eso dice que hace su trabajo consciente de que en una audiencia siempre habrá alguien que salga “feliz y otro disgustado”.

“No me quieren mucho es la verdad, me dicen que soy jodida y dura con los hombres. En Orito son muchos los casos de inasistencia alimentaria, de custodias de mutuo acuerdo, y de denuncias de violencia sexual; creo que el ser mujer y madre se presta mucho para que las mujeres acudan más a la Comisaría, cuando tú eres mamá de pronto puedes entender un poco más la situación, a hacer mejor el trabajo”.

 

Ella es de las que no puede quedarse en su oficina a “esperar que los casos lleguen”, con su equipo de trabajo: la asistente y la psicóloga salen a recorrer las veredas para hacer acompañamientos y verificación de derechos. Sentir la necesidad de la gente en la ruralidad y ofrecerles el acceso a los servicios de la Comisaría, sin que sean ellos los que se trasladen al caso urbano, es uno de sus principales objetivos.

“Tratamos de llegar hasta las veredas que se necesite porque es lo que me gustaría que hicieran por mí o por una hija mía si llegara a tocar las puertas de una Comisaría de Familia, es muy importante hacerle ver a esa mujer cabeza de hogar o a quien ha sido víctima de algún maltrato físico o psicológico de que no está sola, que en la Comisaría de Familia a pesar de que no hay un equipo completo, tratamos de hacer el trabajo de la mejor manera posible”.

Por eso sus lágrimas cuando se le pregunta por su sueño, porque ella y sus compañeras quisieran hacer más, y que las autoridades locales se comprometieran más con la labor que tiene la Comisaría en el municipio, con el rol que ejercen entre la comunidad y la importancia de su servicio.

“Queremos que las personas confíen en la institucionalidad, pero deben haber unos mínimos que garanticen la llegada de esas instituciones a los territorios”.

Entre sus “colegas” también reconocen en Adely su profesionalismo y entrega a la labor de Comisaria, resaltan su experiencia para resolver y conciliar casos, por eso en los talleres que ha propiciado el Programa de Justicia para una Paz Sostenible de USAID, no ha dudado en participar, y afirma que esas herramientas han contribuido no solo a su formación sino a que las personas de su municipio reciban mejores asesorías.-

 

 

Narcos, Paras y disidencias le meten mano a las elecciones en el Putumayo

 

La incidencia de grupos armados y narcotraficantes se está sintiendo con fuerza en el departamento del  Putumayo, con aportes significativos de dineros y la orientación obligatoria de votar por ciertos y determinados candidatos el próximo 27 de octubre.

Mocoa/Colprensa

La Misión de Observación Electoral, MOE, viene recibiendo denuncias ciudadanas sobre nexos de casas políticas con la banda narcotraficante ‘La Construc’, que nació en 2006 tras la desmovilización de los paramilitares y las disidencias de los frentes primero y 48 de las Farc, y ahora la presencia de un grupo armado ilegal que se presenta como grupo paramilitar en algunas comunidades del bajo Putumayo.

Los municipios donde se detecta estas influencias son en el medio y bajo Putumayo, en localidades como Puerto Guzmán, Puerto Caicedo, Puerto Asís, Orito Y Valle del Guamuez, donde el riesgo es de alto nivel según la MOE y el conocimiento que tienen ahora las magistradas de la Comisión Nacional Electoral, que hacen seguimiento a los posibles delitos electorales de las campañas políticas.

La Fuerza Pública, incluyendo la fiscalía en su misión de preservar la seguridad en el departamento se encuentra en la tarea de verificar si en realidad hay nexos de candidatos o campañas con grupos armados ilegales o narcotráfico.

Posibles nexos

 ‘La Construc’ ha metido la mano por lo menos desde las elecciones regionales de 2011; según nos detallaron tres fuentes (dos candidatos de ese entonces y un político), lo hacen citando a los candidatos que ven más opcionados y poniéndoles plata a todos para ganar con cara o sello.

“Se juegan sus cartas y apuestan buscando contratación pública para lavar la plata”, nos dijo un político de Putumayo, quien pidió reserva de su nombre  que lleva años acompañando varias campañas. “Se inventan empresas ficticias que cumplan con el objeto del contrato, subcontratan porque las obras se terminan haciendo y lavan su plata”, agregó.

Pero en otros casos las obras quedan sin terminar en unas ocasiones porque el dinero no alcanzo y en otras porque se presentan problemas de contratación por falta de estudios técnicos y administrativos que impiden que las obras se continúen.

Uno de los políticos consultados señalo textualmente: “A mí me citó  ‘La Construc’ en las elecciones del 2016. Me enviaron razón que iban a financiar a los candidatos más fuertes y que dentro de esos estaba yo”, nos contó una fuente que se lanzó a una alcaldía de un municipio en Putumayo. “No fui y luego de eso no me volvieron a buscar”, agregó.

En 14 de octubre del 2015 el candidato a la gobernación por el partido Conservador Jorge Coral Rivas, fue capturado por personal del CTI de la Fiscalía General de la Nación, en la ciudad de Mocoa, por presuntos nexos con la banda dedicada al narcotráfico autodenominada ‘La Construc’. Banda que presuntamente financio su campaña a la alcaldía de Puerto Asís en el las elecciones del 2011. Aunque quedó en libertad hace dos años, su proceso sigue vivo en la justicia.

“Yo soy el que está presionando que se hagan las audiencias para que el juez de su fallo. Estoy seguro que voy a salir limpio, porque lo del 2015 fue todo un montaje para quitarme la Gobernación”, señalo Coral.

A pesar de esta situación Coral, decido buscar aval en su partido Conservador para estas elecciones el cual le fue negado, igualmente se lo negaron el AICO, sin embargo en el último minuto de cierres de inscripciones el partido Alianza Democrática Afrocolombiana, ADA, le otorgo el aval a pesar que inicialmente el aval se lo había entregado  al liberal Reinaldo Velásquez Ramírez.

Hoy el CNE, tiene el caso en sus manos para establecer en últimas quien tiene derecho al aval a 20 días de las elecciones.

Además que hay otras investigaciones en curso en la fiscalía por presuntas irregularidades en contratación pública.

Buanerges Rosero Peña fue alcalde de Puerto Caicedo en el periodo 2012-2015 por el partido Verde. En este caso también hay dos tipos de acusaciones. Unas de corrupción y otras de relaciones con criminales.  Uno de los casos es de película. Rosero peña, siendo alcalde  intentó contratar a su cuñado el abogado y hoy prófugo de la justicia señalado de ordenar asesinar a su amante John Pardo, como asesor, dado que este tenía la tarjeta profesional suspendida, contrató al padre de John, el señor Horacio Pardo, que aún después de fallecido aparece en la firma de documentos y giros de la alcaldía. En otras palabras, le pagaban a un muerto.

El señor Pardo, figura fallecido en diciembre 29 del 2014 como se pudo establecer en la acta de defunción Y a pesar de la novedad los cheques se seguían cobrando  hasta marzo  del 2015 y por endoso.

Esta investigación la adelanta la fiscalía 41 seccional de la Administración Publica, sin que hasta la fecha el proceso haya tenido significativos avances.

Pero además de estos casos de corrupción hay un tema complicado de vínculo con estructuras criminales. Su aliado y concuñado es el medico Edgardo Ramírez Figueroa, quien logro aval de la ASI como candidato a la alcaldía de Puerto Caicedoy quien fue capturado el 14 de julio del 2015, mientras era candidato a la alcaldía por el partido Verde, transportando 214 kilos clorhidrato de cocaína en una ambulancia. El médico Figueroa, salió libre y se encuentra dentro de la Justicia Especial para la Paz, aduciendo que hizo parte como médico del frente 32 de  la entonces guerrilla de las FARC.

Las autoridades investigan en estos momentos los posibles nexos de Buanerges Rosero Peña,  con el narcotráfico y la posible financiación de la campaña política tras el derroche de dineros que se maneja dentro de la misma como lo manifiestan varios de sus seguidores.

Otra política que se encuentra inmersa en relaciones oscuras con bandas criminales es la expresidenta de la Asamblea departamental y hoy candidata a la duma nuevamente por el partido Conservador, Gloria de María Ortiz, suegra del jefe de la banda criminal de “La Consruc”, Miguel Bastidas Bravo,         alias “Gargola”, hoy preso y del coronel del ejército Elkiyn Argote, quien escondía a su concuñado “Gargola”, en una guarnición militaren Bogotá.

Las autoridades presumen que la campaña de la exdiputada estaba siendo financiada por el narcotráfico de los cual manifiestan tener algunos indicios los cuales están por establecer en los próximos días.

Pero las autoridades en este departamento tratan de establecer además sobre las orientaciones que los grupos armados ilegales pueden estar impartiendo para favorecer candidatos a gobernación y alcaldías. Igualmente se indaga si las disidencias de las Farc, estén incidiendo con la prohibición del voto.

En las elecciones regionales más recientes el proceso fue normal y de una alta participación de votantes como lo informo el coordinador de la oficina de Derechos Humanos del Putumayo Javier Rosero Pai, incluyendo las presidenciales y de congreso

Hay que recordar que el departamento del Putumayo desde el año 2004 viene sufriendo una serie de situaciones de corrupción que ha tenido a los gobernadores de turno en líos con los entes de control por hechos de corrupción desde el gobierno de Carlos Palacios, hasta el pasado de Jimmy Díaz, hoy recluido en la cárcel Picota de Bogotá. Desde el 2004 hasta el día de hoy este departamento ha contado con 9 gobernadores en cuatro periodos. De los 9 hay tres destituidos e inhabilitados para ejercer cargos públicos por más de 1 años, uno en la cárcel actualmente en espera de audiencia y dos más con sanciones disciplinarias en la contraloría y procuraduría.-

 

 

 

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