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Nombrado nuevo director seccional de fiscalía para Putumayo

Mocoa/LMB

El Fiscal General de la Nación Francisco Barbosa, nombro en las últimas horas al fiscal German Muñoz, como nuevo director seccional de fiscalía para el departamento del Putumayo, en remplazo de Isacc Oviedo.

Muñoz, se venía desempañando como fiscal seccional en Cundinamarca. El nuevo director arribara en los próximos días  a la capital Mocoa, para tomar las riendas del ente fiscalizador e esta zona al sur del país.

Este medio pudo establecer que Muñoz, viene con unas directrices directas impartidas por el fiscal general Barbosa,   para combatir la corrupción pública, narcotráfico, grupos armados ilegales, minería ilegal y delitos contra el medio ambiente que se registran en este departamento.

Se pudo establecer que otras de las tareas encomendadas es reorganizar la fiscalía en el territorio ante varias falencias que registra la entidad entre ellas sobrecarga laboral lo que hace lentitud en los procesos, igualmente y posibles casos de corrupción.

Una de las mayores preocupaciones que hay en la dirección general de la fiscalía, es la existencia de una posible red de corrupción conformada por fiscales, jueces, abogados, funcionarios públicos y contratistas en dicho departamento.

 

 

 

 

 

En la foto: Francisco Barbosa, fiscal general de la nación/COLPRENSA

Bolsillo de Cristal

Para las próximas semanas habrá los primeros resultados  en las investigaciones que se abrieron en el 2018 por denuncias presentadas por la comunidad dentro de la jornada Bolsillos de Cristal.

Una comisión de la fiscalía venida desde Bogotá, realizara una serie de operativos con apoyo del CTI, Policía, y Ejército, que comprometen a personas presuntamente en hechos de corrupción en contratación pública, por delitos de peculado, falsedad en documentación pública entre otros en los municipios de Mocoa, Puerto Caicedo y Puerto Asís.

Entre los implicados hay varios servidores públicos de diferentes entidades territoriales.-

   

 

 

Agricultor pisa mina anti personal en Putumayo

En la foto: Campesino herido por mina anti personal en Puerto caicedo Putumayo/COLPRENSA

Mocoa/COLPRENSA

En las últimas horas ingreso a la sala de urgencias del hospital local de Puerto Asís, un hombre que perdió su pierna izquierda al pisar una mina anti personas, en la vereda Vegas del Piñuña Blanco, a 3 horas  del municipio Puerto Caicedo Putumayo.

Según lo informado por el ejército el sujeto fue identificado como José Gilberto Peña Becerra, natural de Bogotá, y dedicado a la agricultura.

Según el reporte oficial  el hecho ocurrió en horas de la mañana de ayer jueves, ingresando al hospital San Francisco de Asís, hacia las 9 de la noche, luego que la alcaldía de Puerto Caicedo autorizara la movilización de una ambulancia del hospital Alcibíades Jiménez, y escoltada por unidades de la Brigada 27 de Selva.

Un acompañante de la víctima señalo que fue toda una odisea trasladar al herido hasta Puerto Caicedo, por la distancia existente entre la vereda y el casco urbano y la falta de transporte.

Peña Becerra, figura con antecedentes penales por los delitos de homicidio y hurto.

Es el primer caso de mina anti personal que se registra este año en el departamento del Putumayo. En la zona donde se registró la novedad operan grupos disidentes y las Farc, y existe alta presencia de cultivos con matas de coca.-

 

 

Venezolanos en zozobra en Putumayo, por reiterados asesinatos

En la foto: José Gregorio Alvarez, uno de los tres venezolanos asesinados en Puerto Asís

Mocoa/COLPRENSA

Por: Germán Arnas Usme

@gerperiodista

El pasado domingo en horas de la noche dos hombres y una mujer  de edades muy jóvenes y de presunta nacionalidad venezolana fueron ultimados con arma de fuego cuando pretendía pasar la noche en la caseta comunal de la vereda Brisas de Hong Kong, jurisdicción del municipio de Puerto Asís.

Hasta el momento se ha identificado a unos de los muertos quien corresponde al nombre de José Gregorio Alvarez, de 27 años de edad y quien estaba en tránsito rumbo  a la ciudad de Lima Perú, los otros dos continúan como N.N, en la morgue del hospital local en espera de sus respectivas necropsias e identificación.

Ayer se adelantó un consejo de seguridad con la presencia de las autoridades locales municipales y de policía para evaluar la situación pero que en últimas no salió nada en concreto; solamente se informó la detención de un sospechoso que argumenta ser miembro de la Unidad Nacional de Protección UNP, que horas más tarde quedo en libertad tras practicarle las pruebas de balística y la devolución de su armamento de dotación.

En la foto: Julio Sifontes, vocero de FUNVECOL/COLPRENSA

En lo que va corrido de los últimos 12 meses en Putumayo, han asesinado 12 venezolanos, según el presidente de la Fundación de Venezolanos en Colombia -FUNVECOL- Julio Sifonte Llovera, quien desde el exterior señala que hay una zozobra entre la población venezolana residente en el Putumayo, por los asesinatos que se vienen registrando y los panfletos amenazantes que están circulando en el bajo Putumayo, panfletos donde se lee claramente las amenazas de muerte contra los patriotas.

Sifonte, quien se encuentra fuera de Colombia en estos momentos, señalo con preocupación que se puede estar frente a una situación de xenofobia por parte de algunos putumayenses o ante una acción de violencia por parte de grupos armados ilegales que operan en el medio y bajo Putumayo.

“Creo que estamos bajo casos de xenofobia que se viene expandiendo en este departamento como la pandemia del Coronavirus, que está cobrando ya varios muertos”; señalo el vocero de FUNVECOL.

Igualmente señalo que los rumores cada día crecen en que van a matar a los venezolanos, pero no se sabe quién está detrás  de estos asesinatos; pueden ser los mismos venezolanos, enviados por el régimen de Nicolás Maduro, que quiere dañar la buena imagen de las personas o fundaciones que están trabajando a favor del migrante brindándole ayudas.

Red de Derechos Humanos

La Red de Derechos Humanos del Putumayo, expidió un comunicado donde rechazan el triple asesinato ocurrido el pasado 29 de marzo en zona rural de Puerto Asís, al tiempo que le solicitan a las autoridades competentes que se le brinde la seguridad necesaria  a esta población que supera los 7 mil residentes en este departamento, gran parte concentrados en el Bajo Putumayo.

También en el comunicado expresan  que ante estos nuevos hechos de asesinatos, que no solo alteran el bienestar y tranquilidad de las comunidades, sino, que también evidencian la falta de garantías y seguridad en los territorios donde claramente existe alta presencia de Policía y Ejército, pero no es suficiente para evitar o prevenir que estos casos se sigan presentando. Situación que cuestionamos y de lo cual insistimos se revise y replantee ya que las prácticas de militarización al parecer no sirven y por lo contrario solo aportan a empeorar la inseguridad en el departamento. Instamos a las comunidades, entidades de orden Municipal, Departamental, Nacional, acelerar mecanismos reales y construidos desde las bases sociales para la supervivencia y estabilidad de los habitantes en general, basados en los Protocolos de Prevención, Protección y Garantías de no repetición, ya que son el único mecanismo real que permitiría materializar escenarios de paz y convivencia al interior de las comunidades campesinas.

Actos groseros

Pero igualmente consultados varias personas residentes en el Bajo Putumayo, entre ellos servidores públicos de varias entidades, señalan que varios venezolanos se portan de forma grosera con ellos y con la misma comunidad, y en ocasiones exigiendo servicios gratuitos y utilizando malas palabras y gestos amenazantes, sobre todo en los hospitales, alcaldías entre otras.

Pero el comportamiento aveces sobre pasa la raya de la buena convivencia ciudadana que conlleva a alterar la tranquilidad de sectores residenciales con escándelos en la vía pública, consumo de bebidas alcohólicas y sustancias sicoactivas entre otras.

El pasado domingo el alcalde del municipio del Valle del Guamuéz, John Rosero, tuvo que implementar el toque de queda desde las 2 de la tarde hasta las 5 de la mañana del día siguiente por la cantidad de venezolanos que se encontraban en la calle desobedeciendo las medida de aislamiento social impuesto por el Gobierno Nacional, por la pandemia del Coronavirus.-

 

 

 

 

 

 

Mañana 31 de marzo de 2020, se vence el plazo para que el CONSEJO TERRITORIAL DE PLANEACIÓN (CTP) del Putumayo, emita el CONCEPTO DE FAVORABILIDAD DEL NUEVO PLAN DE DESARROLLO DEPARTAMENTAL 2020-2023.

 

 

 

 

Por: Alexander Melo B.

 No cabe duda que el efecto del Corona Virus COVID-19 va a ser un punto de partida para la generación de las nuevas políticas públicas nacionales y regionales en torno a Salud Pública en el Putumayo y Colombia entera. Los Planes Territoriales de Salud (PTS) 2020-2023, y los Planes de Intervenciones Colectivas (PIC), que se estructuran con el fin de promover la salud y la calidad de vida, la prevención y control de riesgos, y los daños en salud pública de alta externalidad, tendrán que repensarse y acoplarse a las directrices del Ministerio de Salud y el mismo mandato presidencial para visionar el comportamiento de los riesgos y amenazas latentes en nuestro departamento del Putumayo.

De ahora en adelante los Planes de contingencia frente a ese tipo de pandemias tendrán que abarcar desde la prevención y el control del riesgo, hasta la misma capacidad de alistamiento en infraestructura y la prestación del servicio en reacción inmediata. De momento, la aplicación estricta de norma y el cierre y cuidado del bloqueo total de las zonas de frontera deben ser drásticas por parte de los responsables del departamento;  fundamentalmente de eso depende que los Putumayenses estemos seguros y salgamos en Ceros. Los municipios de San Miguel, Puerto Leguízamo y Puerto Asís son de altísimo cuidado en este momento, deben tomarse medidas radicales en términos de bloqueo total de vías, caminos y trochas de paso ilegales, hay que actuar de inmediato. Es decir que la mirada se volcará en un alto porcentaje presupuestal al sector salud en términos de políticas de asignación de recursos en todos sus componentes.

La ley es clara en los tiempos de la Administración y planificación de lo Público. Y en este momento, el tiempo está corriendo para terminar la elaboración de los Planes de desarrollo departamentales y municipales.  Si el departamento ha cumplido eficientemente con los tiempos que exige la Ley 152 de 1994, Artículo 39, numeral 6, mañana 31 de marzo el Consejo Territorial de Planeación del Putumayo está en la obligación de entregar SENDO análisis estricto del documento Plan de Desarrollo del Departamento del Putumayo 2020-2023.

Pues bien, el Plan de Desarrollo Departamental / Municipal, es el instrumento de planificación que orienta las acciones de las administraciones durante el actual período de gobierno 2020-2023;  es decir, es el documento que plantea y desarrolla alternativas de solución a las principales necesidades y prioridades de nuestra comunidad putumayense.

Hoy en día, los términos han avanzado mucho, y más aún luego de la nueva Constitución Política de Colombia. Se recuerda por muchos entendidos de la administración de lo público, en el caso de nuestros municipios y del antes intendencia del Putumayo, las peticiones de nuestras comunidades obedecían a los bien recordados “MEMORIALES”,  y los memoriales aguantaban todo lo que se le podía escribir en aquellas máquinas de escribir, que fueron bien útiles para los menesteres en la gestión de recursos por parte de las Juntas de Acción Comunal de aquellos tiempos,  hoy en día la gestión pública es a otro precio.

Pues bien,  en este momento de coyuntura departamental, y pese a las inclemencias de la pandemia mundial del COVID-19,  la vida administrativa, financiera y de gestión pública debe continuar con paso firme a la consolidación del Plan de Desarrollo del departamento del Putumayo 2020-2023 y también los trece municipios con sus respectivos Planes, naturalmente teniendo en cuenta las últimas indicaciones y recomendaciones técnicas que emita Presidencia de la República.

Como quiera que se redefina en próximos días los lineamientos del Departamento Nacional de Planeación para la terminación de la formulación y aprobación de los Planes de Desarrollo del departamento, la administración departamental debe contar con registro de radicado con fecha de finales de febrero de 2020, del “Proyecto de Plan de Desarrollo del Putumayo 2020-2023” ante las instancias de planeación como lo son el Consejo Territorial de Planeación (CTP) y CORPOAMAZONIA; el primero para su concepto y aval por parte de la sociedad y agremiaciones Putumayenses, y la segunda para que emita el concepto técnico ambiental del Plan de Desarrollo Departamental en concordancia a la normatividad ambiental, trámite que debió surtirse con fecha del último día del mes de febrero del presente,  de acuerdo al a ley 152 de 1994. La asamblea departamental tiene las facultades constitucionales y legales para desarrollar el estricto control y vigilancia del cumplimiento del proceso en su etapa de formulación y ejecución del mismo.

Comunidad Putumayense, el Plan de desarrollo es un documento que debe contener tres componentes fundamentales de acuerdo a la ley 152 de 1994:

  • La Parte Diagnóstica; la principal característica de este componente es el tema de cierre de brechas y los ejercicios participativos con la comunidad (Mesas Temáticas de participación comunitaria, étnica, social y de agremiaciones en general )
  • La Parte estratégica; debe contener la Visión, los Ejes Estratégicos, también se conocen como pilares, ejes estratégicos y en otro casos se denominan dimensiones. los Programas, los Indicadores y las Metas establecida los cuatro años.  principalmente las líneas estratégicas,
  • Parte Financiera; debe contener el diagnóstico Financiero, el Plan Plurianual de Inversiones y en su momento debe articular la política financiera del Plan al Marco Fiscal de Mediano Plazo del Departamento.

El plan de desarrollo pretende el cierre de las brechas socioeconómicas, las estrategias para lograrlo, los mecanismos, las herramientas y la estructuración del presupuesto con el que se cuenta y lo que se puede proyectar de acuerdo al comportamiento de la fuente de ingresos con que cuenta el departamento, en nuestro caso las fuentes de ingresos son; el Sistema General de Participación, la Regalías Petroleras y los recursos propios del Putumayo principalmente.

 

Por otra parte, el Plan de Desarrollo debe tener en cuenta algunas políticas, planes y algunos  programas tales como: -Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022, ley 1955 de 2018, -Los Objetivos de Desarrollo Sostenible, éstos definen la nueva Agenda de Desarrollo Global al año 2030.

Los ODS deben construirse desde las comunidades y territorios, partiendo del reconocimiento de las necesidades particulares de la población y buscando no dejar a nadie atrás. Por ello, es fundamental que desde la labor que adelantan los Consejos Territoriales de Planeación se garantice la participación  comunitaria, étnica, pluricultural, con el fin de contribuir a la articulación de esfuerzos desde un enfoque de participación ciudadana, el género, diferencial, incluyente y pluralista.

De igual importancia hoy por hoy, los Planes de Desarrollo con enfoque Territorial (PDT), debe considerarse como la forma de materializar las políticas públicas en un instrumento de construcción de paz en nuestros territorios.

En los últimos años se ha venido trabajando en la recopilación tipo lista de mercado, las necesidades más sentidas y en voz de  las comunidades directamente, las cuales se encuentran consignadas en los documentos PDT de los nueve municipios y el departamental, que actualmente poseen dicho estudio en nuestro departamento del Putumayo, por consiguiente se convierten en un estudio imprescindible a la hora de articular la estructuración del Plan de Desarrollo Departamental.

Existen en el departamento, diferentes planes sectoriales, étnicos y pluriculturales que ameritan ser tenidos en cuenta a la hora de estructurar el plan de desarrollo en el marco de la propuesta de gobierno radicada ante la Registraduría Nacional por parte de quien se posesionó como gobernador electo el primero de enero del presente año.

Como se ilustraba en los inicios, los Planes Territoriales de Salud Pública  tendrán que priorizar la línea de acción sobre la cual se tendrá que preparar al departamento de salud pública del Putumayo, y a toda la red hospitalaria de primera, segunda y ojalá en el término de éste periodo administrativo se logre como mínimo la atención de tercer nivel en el departamento, para todo ello será de gran trascendencia las nuevas indicaciones del gobierno nacional.

Y por último, no se puede dejar por fuera la articulación del PLAN DE DESARROLLO DEPARTAMENTAL 2020-2023 con las agendas productivas, competitivas y el Plan de Gestión Ambiental Regional de la Amazonía (PGAR). No obstante, las nuevas agencias nacionales sectoriales cuentan con sus respectivos estudios, análisis y proyecciones de sus sectores socios económicos en temas como: el sector agropecuario, reinsertados a la sociedad civil, población vulnerable, población en situación de desplazamiento, víctimas del conflicto armado,  energías alternativas, género, Infancia y adolescencia, adulto mayor y demás aspectos sociales que conciernen a la planificación del desarrollo integral, étnico,  pluralista e incluyente para nuestro amado Putumayo.

 

Alexander Melo Burbano.

Ni el Coronavirus detiene la caravana de la muerte en Putumayo

Puente Internacional de San Miguel Putumayo/COLPRENSA

Mocoa/COLPRENSA

Un nuevo hecho de sangre se conoció en las últimas horas en el departamento del Putumayo, cuando hombres armados ilegales asesinaron al jóven Fernando Campaña Figueroa, y cuyo cuerpo fue encontrado en la vereda El Rosal jurisdicción del municipio del Valle del Guamuéz.

Días anteriores también dos hermanos habían sido asesinados en zona rural de Orito, concretamente en el corregimiento de Siberia, quienes fueron identificados como Willian Ricardo Cuastuza de 28 años de edad, y Brayan Jesús Cuastuza de 22 años, por hombres de un grupo armado. 

Igualmente habitantes de sectores rurales de los municipios del Valle del Guamuéz y San Miguel, vienen denunciando la presencia de un grupo armado ilegal que se hace llamar La Mafia, el cual está ejerciendo el control territorial e imponiendo sus normas conocidas como “La ley del monte”. Según la ciudadanía indican que este grupo armado ilegal, entre cuatro y seis hombres estarían realizando los retenes ilegales, e imponiendo su control con rondas en motocicletas de alto cilindraje, impidiendo el tránsito de personas entre Ecuador y Colombia por prevención COVID19. 

El mismo grupo estaría restringiendo el ingreso de ecuatorianos al territorio bajo el argumento que pueden ser portadores del COVID-19 y por ellos loes están devolviendo.

 

 

 

Pasos fronterizos ilegales en San Miguel Putumayo/Semana

Frontera sin control

La situación de la frontera entre el municipio de San Miguel Putumayo y la provincia de Sucumbios Ecuador, cada día es más complicada a pesar de los controles migratorios y de salud establecidos por el Gobierno Nacional y respaldados por el ejército y policía, pero los pasos clandestinos son abundantes y avece de controlar.

El coronel Hugo Sandoval, comandante de la Brigada 27 de Selva, señalo que se han montado puestos militares de control no solo en los pasos de San Miguel sino, también en el corredor Puerto Vega-Teteye jurisdicción del municipio de Puerto Asís.

Según el portavoz militar en estos momentos hay acciones coordinadas con sus pares ecuatorianos para controlar el flujo de personas que desean ingresar a Colombia y de Colombia hacia el Ecuador.

En estos se maneja una información en el sentido que se puede estar presentando un posible desabastecimiento de víveres y elementos de primera necesidad de la canasta familiar en Ecuador, más concretamente en la provincia de Sucumbíos, lo que está obligando a algunos extranjeros ingresar al Putumayo, para comprar víveres en las poblaciones de San Miguel y La Hormiga, para poder subsistir en su país.

El alcalde de san Miguel, Beyer Peña, ha solicitado apoyo del gobierno departamental y nacional para que se fortalezca la seguridad en la frontera ya que en la vecina provincia de Sucumbíos, ya se registran más de 18 casos de Coronavirus confirmados y su temor es que el virus llegue a su localidad por los pasos fronterizos ilegales.

Gobernador Buanerges Rosero Peña/COLPRENSA

Carta del gobernador al presidente Duque

En la mañana de hoy el gobernador del Putumayo Buanerges Rosero Peña, envió una carta al presidente Iván Duque, donde le solicita  atención especial para el departamento del Putumayo, por el crecimiento excepcional del COVID 19 en el hermano país de Ecuador.

En sus apartes de la carta el mandatario regional cita la preocupación por ser frontera con Ecuador donde los casos de Coronavirus superan a la fecha 1.890 casos confirmados y 57 muertes; y en la región más próxima Sucumbíos 18 casos confirmados.

Igualmente cito los casos de los departamentos vecinos Nariño 2 Cauca 19 y Huila 19 casos.

Hace referencia en la misma de la capacidad de atención en la Red Hospitalaria, que la deja al desnudo por la débil capacidad de atención ante los posibles infectados que se puedan presentar.

Por su parte la Procuraduría General de la Nación hizo referencia de la situación de frontera de Nariño y Putumayo con Ecuador, mediante un twitter.-

 

 

Gobierno garantiza atención en salud, alimentos y beneficios económicos para excombatientes

 

 

 Desde los 24 espacios territoriales se ha establecido una coordinación con las secretarías de salud, centros de urgencias y hospitales cercanos a los antiguos ETCR para activar rutas de atención ante casos de contagios./COLPRENSA

Los 2.893 excombatientes de las Farc-Ep que habitan en los espacios territoriales junto con sus familias, seguirán recibiendo víveres para garantizar su seguridad alimentaria y elementos de aseo.

La renta básica mensual y la asignación mensual serán desembolsadas automáticamente por la ARN a las personas en proceso de reincorporación, durante medida de aislamiento.

 Bogotá/COLPRENSA

La Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN) avanza con medidas para garantizar la atención en salud de la población excombatiente, con el fin de evitar la propagación del Covid-19.

La entidad aseguró que el suministro de alimentos en los 24 antiguos Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR) y los apoyos económicos para los excombatientes de las Farc-Ep, continuarán en medio de la emergencia económica y social derivada por la pandemia.

  1. El protocolo de seguimiento y orientación presentado por la ARN para acceder a las rutas de atención en salud, destaca:

El acompañamiento presencial y telefónico constante en los lugares donde se adelantan los procesos de reincorporación colectivos para identificar personas con síntomas de infección respiratoria.

Atención a través de las líneas habilitadas por las secretarías de salud y el Ministerio de Salud (01 8000 95 55 90), para la notificación de síntomas, además del reforzamiento a las medidas de aislamiento y de promoción frente al cuidado individual colectivo.

En este protocolo se destaca la coordinación institucional establecida entre cada espacio territorial y las secretarías de salud, centros de urgencias y hospitales cercanos a los antiguos ETCR para activar rutas de atención ante casos de contagios.

Asimismo, se han identificado mecanismos para el traslado de personas hacia instituciones de salud en la cabecera municipal u otros municipios según los planes de contingencia de las secretarías de salud, las Empresas Sociales del Estado (ESE), el criterio médico del tratante y la red hospitalaria disponible cercana a los antiguos espacios territoriales.

Sin embargo, serán las autoridades sanitarias las que definirán, según el cuadro presentado, la necesidad de atención domiciliaria o traslado a un hospital, y la necesidad de toma o no de muestra de Covid-19. La ARN tendrá bajo su responsabilidad el seguimiento para que las pruebas sean tomadas en un tiempo adecuado por los entes correspondientes.

También se ha socializado con la población, un directorio de líneas telefónicas dispuestas por las EPS, secretarías de salud y hospitales públicos próximos a los antiguos ETCR.

 De acuerdo con Andrés Stapper, director general de la ARN, “el seguimiento estricto de estas medidas y la articulación que hemos logrado en cada territorio con las entidades de salud, nos permitirá contribuir a la prevención de los casos y disminuir la propagación de la enfermedad para garantizar el bienestar de nuestra población”

 

Por estado de emergencia sanitaria, URT, suspende temporalmente los trámites de inscripción en el Registro de Tierras Despojadas y Abandonadas Forzosamente

 

El director nacional de la Unidad de Restitución de Tierras, Andrés Castro./COLPRENSA 

“La suspensión se implementará en cumplimiento a las medidas de aislamiento preventivo y obligatorio ordenada por el Presidente de la República, Iván Duque en el marco del Estado de Emergencia Económico, Social y Ecológico causado por el virus Covid -19”.

“La Unidad de Restitución de Tierras continuará garantizando la atención de las víctimas de despojo y desplazamiento forzado a través de canales virtuales y líneas telefónicas”.

Bogotá/COLPRENSA

En atención a la declaración del Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica y al Aislamiento Preventivo y Obligatorio ordenado en todo el territorio colombiano por parte del Presidente de la República como medida para enfrentar la emergencia sanitaria por causa del Coronavirus COVID-19, la entidad a través de la Resolución 0307 del 27 de marzo de 2020, ha ordenado suspender los términos de los procedimientos administrativos de inscripción en el Registro de Tierras Despojadas y Abandonadas Forzosamente, de que trata la Ley 1448 de 2011 y los Decretos 4633 y 4635 de 2011, así como los trámites administrativos del Registro Único de Predios y Tierras Abandonadas.

“En la Unidad de Restitución de Tierras adoptamos las medidas tendientes al cumplimiento de los deberes institucionales durante el período de aislamiento que atiendan los principios de la actuación administrativa y procuren su adecuado desarrollo, en aras de brindar a los solicitantes y terceros las garantías necesarias para su participación y conocimiento oportuno de las actuaciones, así como también propender por la seguridad y salud de los colaboradores y destinatarios de la gestión entidad”, expresó Andrés Castro Forero, Director General de la URT.

La suspensión de los trámites se llevará a cabo durante el periodo de aislamiento preventivo y obligatorio ordenado por el Presidente de la República, desde el 27 de marzo hasta el 13 de abril de 2020 a las 00:00 horas y en caso de que se modifique o extienda la medida presidencial, se ampliará igualmente el tiempo de suspensión.

Con esta decisión la entidad busca brindar a las víctimas y personas interesadas, garantías de salvaguarda a la comparecencia, participación y conocimiento oportuno de las actuaciones y así mismo, propender por su seguridad y salud y la de los servidores y colaboradores de la entidad.

Mientras esto ocurre, la Unidad de Restitución de Tierras continuará adelantando actividades que no afecten la suspensión de términos y garantizará la atención al público de manera virtual, para esto ha dispuesto diferentes canales que les permitirán a los usuarios conocer información general sobre la entidad y la oferta institucional; además, podrán acceder a orientación sobre el estado de sus solicitudes.

Los canales virtuales y telefónicos serán atendidos por profesionales de la entidad que están capacitados para resolver las dudas de las personas que buscan la restitución de sus predios o territorios ancestrales.

Para conocer los canales virtuales, líneas telefónicas y correos electrónicos de atención al público de la Unidad de Restitución de Tierras se debe ingresar al enlace: https://bit.ly/2WO6Wp2.

La Unidad de Restitución de Tierras no abandonará a las víctimas y les pide comprensión frente a las medidas de prevención establecidas, que son necesarias para garantizar la integridad de los solicitantes y para contener la propagación del virus, que representa un difícil desafío para todos los colombianos.

 

Venezolanos viven momentos difíciles por culpa del Coronavirus en Putumayo

Venezolanos en Putumayo en difíciles condiciones por culpa del Coronavirus/COLPRENSA

Mocoa/COLPRENSA

Por: German Arenas Usme

@gerperiodista

Julio Sifontes, es un ciudadano venezolano que hace un par de años llego al segundo pueblo más importante del amazónico departamento del Putumayo, ubicado al sur de Colombia; llego como muchos huyendo del problema político-social de su país.

Este hombre viendo la complicada situación de sus compatriotas decidió crear una fundación llamada FUNVECOL, Fundación de venezolanos en Colombia, cuya finalidad es brindar ayuda a los migrantes que requieran de ayudas para subsistir en este departamento.

Desde hace dos años comenzaron a realizar una caracterización de venezolanos residentes en el Putumayo logrando un ceno parcial de aproximadamente 7 mil ciudadanos que equivale a 2 mil 800 familias de las cuales 700 se encuentran en el municipio de Puerto Asís.

Según el diagnóstico los extranjeros están ubicados en los 4 municipios del Alto Putumayo (San Francisco, Sibundoy, Colón, Santiago) y otros en los municipios de Mocoa, Puerto Caicedo, Puerto Asís, Orito, Valle del Guamuéz y San Miguel.

En su mayoría de estos venezolanos viven del trabajo informal, del rebusque diario y otros inclusive del raspe de la hoja de coca, según el vocero de la fundación.

En la foto: Julio Sifonte, representante de la fundación venezolanos en Colombia/COLPRENSA

“La situación para mis panas, no ha sido la mejor, les ha tocado sufrir mucho en estas tierras para sobrevivir y ahora con la llegada de la pandemia peor”; argumento Sifontes.

Según lo que han establecido desde la fundación es que hay muchas familias que ya no tienen alimentos para sostenerse y en su mayoría son familias con menores de edad y adultos mayores.

Sifontes, está haciendo un llamado al gobierno departamental, y municipales como a entidades como la ACNUR, Cruz Roja Internacional entre otros para que le brinden ayudas a estas personas en estos momentos  de emergencia sanitaria.

Igualmente hizo un llamado a todos sus paisanos para que acaten las medidas dispuestas por las autoridades colombianas en el aislamiento social voluntario y el toque de queda, y no vayan  a protagonizar alteraciones en el orden público.

Se pudo establecer que está circulando un audio por WhatsApp, dirigido a ciudadanos venezolanos en Putumayo, en especial en Puerto Asís y La Hormiga, para que entren rebeldía y protagonicen desmanes con saqueos en supermercados tiendas y almacenes.

Ante esto los voceros de la fundación FUNVECOL, solicitan no atender ese llamado ilegal.-

 

 

Unidad de Restitución de Tierras garantiza atención a víctimas, en medio de contingencia por el COVID-19

 

Esta foto del Director Territorial Mario Coral,atendiendo las necesidades de la entidad de su casa./Alexandra Rodriguez B.

Mocoa

La Unidad de Restitución de Tierras (URT), adscrita al Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, está comprometida con el bienestar de las víctimas de despojo y desplazamiento forzado por esta razón, la entidad está cumpliendo con los protocolos dispuestos por el Gobierno Nacional y está tomando medidas, como el trabajo en casa, para evitar la propagación del virus COVID – 19.

La Dirección Territorial Putumayo cuenta con 617 sentencias que han restablecido 3.572 hectáreas a campesinos de diferentes municipios del departamento; y 2 sentencias colectivas que reconocen los derechos territoriales étnicos a los resguardos Selvas del Putumayo y Tëntëyá.

En esta misma oficina, a la fecha hay más de 1.900 solicitudes que se encuentran vigentes y están en etapa administrativa y otras 950 están en proceso judicial en territorio.  Como respuesta a todos estos casos, la política de restitución no para y con el objetivo de garantizar la atención, la Unidad de Restitución de Tierras ha dispuesto diferentes canales, que les permitirán a los usuarios conocer información general sobre la entidad y la oferta institucional; además, podrán acceder a orientación sobre el estado de sus solicitudes.

Los canales virtuales y telefónicos a nivel nacional serán atendidos por profesionales de la entidad que están capacitados para resolver las dudas de los campesinos y las comunidades indígenas y afrodescendientes que buscan la restitución de sus predios o territorios ancestrales.

En la foto: Director territorial Mario Coral Mejia, con beneficiaria Afro/Alexandra Rodriguez B.

Canales virtuales:

 

 

  • El chat interactivo y las videollamadas estarán disponibles a través de la aplicación WhatsApp a la que pueden acceder a través del siguiente vínculo: https://wa.link/d68qpl.

 

  • A través de las cuentas en las redes sociales: en Twitter como @URestitucion; en Facebook como Unidad de Restitución de Tierras; y en Instagram como @restituciondetierras, la ciudadanía puede conocer todas las novedades acerca del proceso restitutivo y consejos útiles para evitar la propagación de la epidemia.

Líneas telefónicas:

 

  • Por medio de las líneas de celular: 322 3463483, 314 4397404 y 322 3463504, profesionales de la Unidad de Restitución de Tierras, del nivel central en Bogotá, estarán prestos a resolver cualquier duda.

 

  • La Dirección Territorial Putumayo también cuenta con las siguientes líneas telefónicas activas para la atención al público:

 

TERRITORIAL SEDE NOMBRE NÚMERO CELULAR CORREO ELECTRÓNICO
Putumayo Mocoa Isolina Narváez 311 5614807

310 2193641

Isolina.narvaez@restituciondetierras.gov.co

La participación y la atención a las víctimas es primordial, por esta razón la entidad continuará promoviendo la participación de los líderes de restitución de las diferentes regiones, a través de los canales virtuales que fueron mencionados anteriormente.

La Unidad de Restitución de Tierras no abandonará a las víctimas y les pide comprensión frente a las medidas de prevención establecidas, que son necesarias para garantizar la integridad de los solicitantes y para contener la propagación del virus, que representa un desafío para todos los colombianos.

San Miguel, Putumayo un pueblo de coca, y esperanza

 La esperanza d un pueblo llamado San Miguel/SEMANA

San Miguel

Por: Germán Arenas Usme

@gerperiodista

No es raro decir que en Colombia la guerra se nos volvió paisaje, pero especialmente aquí, en San Miguel, Putumayo, si los ríos y los árboles pudieran hablar, nos ayudarían a reconstruir una historia de sangre, injusticia y explotación que no muchos se atreven a contar.

Si nos damos a la tarea de buscar en Google ‘San Miguel’ o ‘La Dorada’, que es el nombre de su cabecera municipal, los resultados son tan escuetos que uno concluye que no todo está en el superpoderoso buscador. A duras penas encontramos su posición geográfica, en el sur oriente del departamento del Putumayo, en la frontera con Ecuador.

De allí surge la necesidad de crear un espacio para contar la historia de sus habitantes, los cambios que envuelven a su tierra, cómo avanza el llamado posconflicto y si algún día florecerá la esperanza. Este es un primer acercamiento a San Miguel a través de algunos de sus habitantes: Ricardo, Margarita y Freddy*.

La historia de San Miguel empieza en los años 50, cuando empezaron a llegar colonos de Nariño a estas tierras de Putumayo.

Casas en San Miguel sector rural donde familias quieren borrar las huellas de un pasado/SEMANA

Huellas de horror

En la segunda mitad del siglo XX, la apertura de la trocha entre Puerto Asís y San Miguel marcó el inicio en los procesos de colonización del segundo.

Así lo recuerda don Ricardo, un hombre sabio, que se le mide a cualquier trabajo, de unos ojos verdes y una mirada dócil que reflejan su carácter: afable y perseverante. Él llegó de Ecuador a sus 5 años, en 1969, cuando el pueblo ni existía, se trataba de un área rural extensa, llena de fincas, naturaleza infinita y una tranquilidad que hoy en día produce nostalgia. “Todo el mundo vivía de la agricultura. Si a usted le hacía falta el arroz, el vecino le daba. A pesar de que las casas quedaban distantes había mucha unidad”.

Con el inicio de las exploraciones y explotaciones petroleras, las cosas cambiaron pues se generaron importantes movilizaciones, especialmente de familias nariñenses. Pero lo que realmente marcó un precedente fue la bonanza cocalera desde mediados de los setenta, cuando grandes migraciones se asentaron en su cabecera municipal y a sus alrededores.

Esta población dejó su vocación petrolera con la llegada de la bonanza cocalera. 

Manos de un hombre dedicado al raspe d ela hoja de coca en San Miguel/SEMANA

«Con los cultivos ilícitos comenzó el peligro. Esto generó platica, la gente comenzó a comprar armas, ya no se resolvían los problemas hablando sino a tiros. Eran problemas dentro de la misma comunidad, pero también había ya presencia de algunos grupos armados y de narcotraficantes».

Precisamente esa época marcó la infancia de Freddy, quien nació en San Miguel en el 86 y en la actualidad es trabajador público: “Antes, los sábados y domingos había tres, cuatro muertos. Sonaban los tiros y nosotros como niños salíamos corriendo a ver quién era el muerto”.

Por esa época, además, ya sostenía una estrecha relación con el producto de moda: “Mi papá vendía coca, mejor dicho, todos los que somos de aquí estamos relacionados con la producción. A nosotros nos enseñaban cómo hacer la pasta para la cocaína”, agrega.

Cuentan que, por esos años, en los fines de semana no se podía caminar de la cantidad de gente que había. La plaza central, los mercados, tomaderos y alrededores estaban repletos, pues la coca estaba en furor y con esto llegó una excesiva demanda de personal, tanto así que algunos finqueros llegaban a tener entre 15 y 18 trabajadores diarios.

Dada la ausencia del Estado y el avance de una economía extractivista, surgió una riqueza sin desarrollo. San Miguel se convirtió en un pueblo donde abundaba la plata en los bolsillos y se disfrutaba de lujos como motos de alta gama, televisores último modelo, ropa de marca y grandes festejos, pero se carecía de hospitales, electricidad y vías.

Fue en ese vacío de gobernabilidad y boom cocalero que el frente 48 de las FARC vio una oportunidad de asentamiento. En los noventas, los negocios, la justicia, las decisiones administrativas y hasta cotidianas, como decidir lo que es ético o no, pasaban por sus manos.

Esto fue así hasta la aparición del Bloque Sur Putumayo de las Autodefensas Unidas de Colombia. En 1999 llegaron con su ‘bautizo de fuego’, es decir, cuando entraron oficialmente a tomarse San Miguel y El Placer, convirtiendo este último en su base militar. De La Dorada se fueron, pero no por mucho tiempo, pues al siguiente año volvieron para quedarse.

Entre los habitantes de San Miguel está Margarita, madre y líder comunitaria, quien mantiene vivos los recuerdos de la guerra, con fechas exactas y descripciones detalladas:

“Llegamos con las niñas desde Pitalito (Huila) a San Miguel el 17 de agosto del 2000. Nos habían dicho que aquí era muy bueno, nos pusimos a trabajar con cartón y vidrio, pero cuando llegamos, mi esposo, que se había venido 15 días antes, me dijo: ‘usted no puede salir’. Y yo: ‘¿Cómo así que no puedo salir?’ Yo no sabía nada sobre los paramilitares”, recuerda Margarita con una perplejidad que contagia.

“Llegaron golpeando a todas las casas, sonaba una plomacera. A nuestra puerta llegó un hombre afro, grande, con un arma grandísima, preguntó cuántos éramos y nos mandó a todos para el parque. En esa salida nosotros estábamos preocupados, porque claro, nadie nos conocía aquí,  apenas llevábamos un mes completico, ¿quién iba a abogar por nosotros?”.

Don Ricardo también recuerda ese día con claridad: “Ese día mataron como a 60 personas, nosotros escuchamos los tiros, todo el mundo lloraba, no se sabía quién era quién. Luego salieron unos a pintar las paredes y toda esa vaina. Mataron a mucha gente, yo recuerdo que vinieron unos señores en busca de trabajo de Ecuador, con maleticas y todo, y cuando vieron que estaban matando gente salieron a correr, los cogieron a tiros por detrás”, asegura.

Llegó el año 2000. Un cambio de siglo que no significaba esperanza ni mucho menos progreso. Eran los tiempos de la guerra, de su crudeza, de la vida sin garantías. Según el boletín del censo general del 2005, San Miguel tenía una población de 15.245 personas, y en la actualidad registran 10.350 víctimas del conflicto armado, 6.541 desplazados y 597 homicidios, según datos abiertos de la Unidad para las Víctimas.

En medio de la hegemonía de las AUC, La Dorada se convirtió en un pueblo fantasma.  A partir de las 6 de la tarde no se veía a nadie. “Uno no tenía a quién pedir ayuda. Si llegaba un campesino con una herida, la Policía de una vez lo reportaba, llegaban los paras pensando que era un guerrillero que se había escapado y entonces lo mataban, así sin averiguar. Había mucha complicidad”, sentencia don Ricardo, herido en cuerpo y alma por la guerra.

“Un man de esos se enamoró de la mujer que yo tenía y me iba a matar por eso. Él llegaba a la casa como si fuera el dueño, con armamento y todo. Yo me fui”.

Desde el 11 de junio de 2001, Ricardo carga en su pierna izquierda con un peso de más: “Salí desplazado del lugar donde trabajaba, un ranchito en la vereda de Agua Blanca, donde tenía animalitos y cultivos. Siempre cruzaba por ahí gente armada, a veces paramilitares, a veces guerrilla. Un día que yo estaba ahí comenzaron a disparar de un lado y del otro y yo quedé en el medio, ahí recibí el disparo”.

<<Nunca fui donde un doctor porque era peligroso. Me hice la curación y comencé a sanarme, aunque todavía siento la bala>>.

Como es sabido en muchos pueblos de Colombia que pasaron por la misma historia, no bastaba con quedarse encerrado en la casa y no hacer nada para provocar a los paramilitares, acá ellos imponían el ritmo de vida. Los citaban a reuniones y el que no estuviera presente lo planeaban (golpes con la parte plana de un machete). Incluso obligaban al alcalde a declarar día cívico según su antojo.

Freddy recuerda las órdenes del comandante Blanco: “Me traen 50 gallinas, tal barrio hace un sancocho comunitario, los otros barrios cortan la maleza y limpian todo”. Y ni hablar de diciembre cuando las casas y calles tenían que relucir con el espíritu navideño según las exigencias de las AUC.  “Las calles tenían que estar todas arregladas, eran luces por todas partes, daban premios por eso. En esa época era bonito porque era bastante luminoso”, agrega.

A otros la guerra nunca les dio una tregua. Sin importar que fuera primero de enero, que estuvieran en medio de una reunión familiar, sin importar la edad, si eran culpables o inocentes. Este es el caso de las hermanas Galárraga: Yenny Patricia, de 22 años; Nelsy Milena, de 18; Mónica Liliana, de 18 y María Nelly, de 13 años, quienes fueron secuestradas, abusadas sexualmente, torturadas y asesinadas por miembros de las AUC por ser supuestas colaboradoras de la guerrilla.

La historia de esta familia es una prueba más del completo abandono en el que vivían sus habitantes, pues una vez raptadas de su casa, la madre de las jóvenes y otra de sus hijas reportaron el caso a las autoridades, las cuales temían involucrarse en el caso por miedo a represalias.

Tuvieron que pasar diez años para conocer la verdad y pasar de soñar con un reencuentro a añorar una sepultura. Hoy se rinde memoria a estas mujeres con una placa que lleva sus nombres ubicada en el parque Jacinto Torres de La Dorada.

En San Miguel, la gente sabe que el pueblo está rodeado de fosas comunes, algunas de las que aún no han sido exhumadas.

Margarita recalca en la necesidad de construir memoria. Para ella es necesario que el país conozca lo que esta guerra dejó: familias fracturadas, camposantos donde ahora crece la maleza, casas abandonadas, trincheras y hasta almas en pena.

El temor ronda por el pueblo en silencio y por eso algunos se van./SEMANA

Zozobra disfrazada de paz

¿Qué tanto cambió el panorama en San Miguel después de la desmovilización de las AUC en el 2006 y del acuerdo de paz con las FARC? La respuesta es ambigua, es como describir un rostro compuesto por dos caras: por un lado, se respira mejor que antes, muchísimo mejor, pero por el otro, se sigue escuchando un murmullo letal que te hace dormir con un ojo abierto.

“En comparación con los tiempos que hemos vivido, San Miguel está muy tranquila. La gente está ampliando su mirada, ya no solo está en los cultivos ilícitos, están buscando otras salidas sembrando cacao, panela, caña”, expresa don Ricardo.

“Aunque, siendo honestos, la coca disminuyó en la parte más cercana, pero aumentó en las partes más lejanas. Allá se van los grupos armados detrás del dinero y allá es donde llega la guerra”, sentencia.

Para nadie en San Miguel es un secreto que en el Bajo Putumayo constantemente circulan panfletos firmados por las Autodefensas Gaitanistas de Colombia y las Águilas Negras, quienes encuentran en ese método maneras efectivas de amedrentar, imponiendo toques de queda y el terror.

La incertidumbre también la comparte Freddy, quien vivió en carne propia las fumigaciones aéreas del Plan Colombia: “La gente tiene incertidumbre sobre la manera en que van a acabar los cultivos. En la época de la fumigación con glifosato daba pena salir al campo, uno miraba micos en los árboles y ni una sola hoja”, recuerda. Pero el problema va más allá, pues a pesar de que Putumayo es el sexto municipio con mayor producción de petróleo en Colombia, según la Agencia Nacional de Hidrocarburos: “a la fecha las vías están en pésimo estado, tanto urbanas como rurales. La electricidad también falta, la parte oriental del municipio está a oscuras”, agrega.

¿Se vale soñar?

Margarita, Ricardo y Freddy reaccionan de la misma manera cuando se les pregunta sobre el futuro de su municipio: inhalan profundo, elevan su mirada y se toman su tiempo.

Margarita pone la política como base; para ella, que ha sido amenazada y víctima de extorsión, las estrategias que utilice el nuevo gobierno será lo que marque el rumbo de San Miguel.

Don Ricardo, por su parte, se aferra al presente, a lo que escucha y ve a diario: “Como van las cosas puede que se vuelva a dañar. Dentro del pueblo se ve el comercio, sin embargo, la gente tiene miedo, se ve entrar gente armada”. Aún así, él seguirá en la tierra donde después de décadas de trabajo por fin está construyendo su sueño más grande: su “ranchito”.

“Creo que La Dorada está creciendo y de buena manera. Soy uno de los que nació, creció aquí y espero morirme aquí”, termina Freddy. Un pensamiento que muchos comparten, como don Ricardo: “San Miguel es un sitio hermoso, aquí hay diversidad de plantas, de animales y de costumbres porque aquí se encuentra gente de todo lado (paisas, pastusos, caucanos, costeños, ecuatorianos) de todo lado”.

Esto a fin de cuentas es San Miguel, un pueblo que quiere volver a nacer con los que nunca se fueron, y gracias a la tranquilidad que hoy se vive, también con los que están retornando, reencontrándose con los suyos y con sus raíces. Aunque la esperanza penda de un hilo, la gente se sabe aferrar bien.

*Los nombres verdaderos fueron modificados para proteger la identidad y seguridad de los entrevistados.