La Unidad de Restitución de Tierras no promueve el asistencialismo, sino el apoyo a planes  de   vida   productivos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En la foto: Mario Coral Mejia director Putumayo URT/Alexandra Rodriguez

Mocoa/LBM

Desde el 2011, la política pública de restitución ha acompañado a los campesinos   putumayenses   asumiendo   retos   que   van   más   allá   de   la devolución   de   la   tierra,   creando   un   campo   de   emprendedores   y apoyándolos en el camino en pro de la reparación integral; es   así   como   desde   el   año   2012,   cuando se profirió la primera sentencia de restitución en el Putumayo y hasta la fecha, la entidad ha invertido una cuantiosa suma de dinero en la implementación de proyectos productivos según la vocación del Putumayo y de cada uno de   los   campesinos; todo en   la   búsqueda   de   construir   oportunidades valiosas para ellos.

El   Valle   del   Guamuez   en   particular,   es   el   municipio   con   la   mayor cantidad de restituidos, y el lugar en donde se ha podido evidenciar los frutos   de   la   restitución   de   visibles   e   importantes   maneras, refirió el director regional de la Unidad de Restitución de Tierras Mario Coral Mejia en el discurso de la entrega del premio a Ciencia Cierta Desarrollo Local para Transformar Realidades, otorgado por el ministerio de Ciencia y Tecnología en manos de la misma ministra Mabel Torres Torres en la mañana de este 17 de octubre.

“Nosotros invertimos   un monto superior a los mil 930 millones de pesos,   para   apoyar   a   75   familias restituidas  con  la implementación  de  su  proyecto  productivo  en pimienta, y lejos de imaginar el alcance que esto pudiera tener, hoy es una de nuestras banderas institucionales más importantes en todo el país”. Subrayó Coral Mejía.

El mismo director agrego que ha   sido   un   largo   y   arduo   camino   hasta   este   punto, y   que les   complace mucho ser una de las instituciones que ha abierto paso para grandes logros   como   este: Apoyar   a los pimenteros   a   través   de   la Estrategia de Redes Locales de Integración Productiva, en convenio con la Embajada de Suecia y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación   y   la   Agricultura, lo cual ha   significado   un   sinnúmero   de   retos cumplidos, pero también la enorme satisfacción de ver a los productores, convertirse en   ejemplo nacional  de  asociatividad, y  a su  producto, el  ser catalogado como uno de los mejores del mundo, por supuesto, pasando a ser ahora, orgullo putumayense.

En la foto: Ministra Mabel torres y Jorge Cualtan pimentero/Edwin Montes

“Hemos visto con el paso de los años, como nuestros representados han logrado por su tesón y entrega, el apoyo incondicional de entidades y organizaciones como La Gobernación del Putumayo, PNUD, ONU, Cámara de comercio, el SENA, nuestra fuerza pública, entre muchas otras, siendo éstos los fieles acompañantes en el esfuerzo   de   cada   uno   de   ustedes,   productores   aquí presentes, sumado eso sí, a la dedicación y entrega incondicional de los profesionales vinculados a nuestra territorial”. Puntualizó el director de la URT, quien también indicó que ahora, años después de la siembra de la primera plántula, es un honor ser testigo y parte de lo que se constituye una nueva etapa para nuestros productores: La llegada de la ciencia y la tecnología a los predios de los pimenteros.

Desde este importante convenio se le ha apostado a la implementación de   buenas   prácticas   agropecuarias   y   ambientales   en   los   predios   de los pimenteros, porque no solo se aseguran la protección de la higiene,   la   salud   humana   y   el   medio   ambiente,   mediante   métodos ecológicamente seguros, higiénicamente aceptables y económicamente factibles, sino, que también convierte a MiKUNA, en un producto con un sello de calidad, y los acerca un poco más a la meta de alcanzar puertas a nivel internacional para que la pimienta putumayense sea exportada agrades   plataformas   y que lógicamente en su momento   el   dinero   llegue   a   los   bolsillos   de   nuestros campesinos;  haciendo   realidad   una   de   las   consignas   más   fuertes   de nuestro Gobierno: “la construcción de   un   campo legal, emprendedor y equitativo”.

Concluyó indicando que a los pimenteros no se les promueve  el asistencialismo, sino el apoyo a planes  de   vida   productivos.