Una vía que se la devora la corrupción y la manigua en el Putumayo

 

Foto: Vía Mocoa-Pitalito.

 Mocoa/LBM

 Por: Germán Arenas Usme

Periodista Investigador

 La pavimentación de la carretera Mocoa-Pitalito fue uno de los proyectos más importantes que contempla el programa “Vías para la Paz”. Del gobierno del entonces presidente Andrés Pastrana.

 Se pavimentaron 60 kilómetros de la vía, con una inversión de 70.000 millones de pesos, de los cuales $5.000 millones aportará el Fondo de Inversiones para la Paz y $65.000 millones provienen de un  crédito de la Corporación Andina de Fomento.

Para ejecutar esta carretera se suscribieron 7 contratos de obra, que contaron con la debida interventoría.

Decir Mocoa-Pitalito es lo mismo que decir Mocoa-Colombia, porque esta carretera eliminará para siempre la soledad del Putumayo, comunicándose con los centros de consumo de todo el país.

(Foto) La obra fue inaugurada en el primer semestre del año 2002 por el presidente Andrés Pastrana Arango./Andres Pastrana A.

Hoy 18 años más tarde esta carretera se encuentra en el olvido, y amenazada por el deterioro por a falta de mantenimiento que paso del manejo del Instituto Nacional de Vías,  Invitas  a una firma privada que hoy se ha declarado en quiebra.

Una lucha social

Para que el Gobierno Nacional centrará la atención al departamento del Putumayo Ubicado al sur de Colombia, se tuvo que gestar una lucha social para obtener una respuesta, ya que el departamento se encontraba incomunicado con el resto del país por la falta de una carretera de buena condiciones, existía un trocha donde las personas se aventuraban transitar en buses conocidos como “Chivas”, y la poca carga que ingresaba a la región se hacía en viejos camiones doble troque.

Fue así como un grupo de personas de Mocoa decidió crear  un comité cívico pro carretera Mocoa-Pitalito que se integró el 26 de mayo de 1986. (últimos 100 días del gobierno de Belisario Betancur. Fue una etapa de gestiones e información. Con el gobierno de Barco se hicieron una, serie de foros y el propio Ministro de obras Luis Fernando Jaramillo vino a Mocoa a garantizar los recursos para el tramo que faltaba.

Pero este comité hoy 18 años después vuelve a entucar ya que el carreteable registra 44 puntos críticos los cuales requieren de una intervención inmediata que supera los 29 mil millones de pesos según Manuel Felipe Gutiérrez presidente dela Agencia Nacional de Infraestructura ANI, donde se ha diseñado un Plan Remedial del Proyecto Santana, Mocoa, Pitalito, Mocoa, y el cual tiene un plazo de 3 meses para su ejecución.

El 29 de oct. 2019, nuevamente las mujeres integran un comité de presión popular llamado C. O. I. P. La intención es integrar esfuerzos para presionar una solución definitiva al problema la vía se está acabando y las soluciones no se ven. Instauran una acción Popular contra el Inst. Nacional de vías. La demanda fue aceptada. En esta tarea integraron acciones con la defensora del pueblo y la sociedad de ing del Putumayo.

Hoy la duración de tiempo de viaje es de un promedio de 3 horas y media promedio en tiempo seco y cuando se registra invierno el viaje puede durar días como ocurrió el 17 de noviembre del 2019 donde se registraron varios derrumbes entre los kilómetros 55 al 59, y que tardó más de 5 días para habitar el paso.

Gráfica de los sitios críticos

Los tropiezos

La autopista de cuarta generación cuesta 3,87 billones de pesos. El contrato fue firmado el 18-agosto-2015.

El contrato fue firmado con el consorcio Infraestructura Vial para Colombia quien se quedó con la licitación. Sin embargo, terminó en manos de  Aliadas para el Progreso, encargada de la ejecución.

El consorcio está conformado por las firmas Carlos Alberto Solarte Solarte S.A.S (con un 62,2%), CASS Constructores –también de los Solarte– (con 30,7%) y Latinoamericana de Construcciones S.A (con 7%).

El proyecto debía comenzar a intervenir 447 kilómetros  entre Mocoa y Neiva, la construcción de un túnel falso de 400 metros en Pericongo y  dos túneles de 90 metros, cada uno, en la vía Mocoa-San Juan de Villalobos.

Además, debía iniciar la construcción 36 kilómetros en calzada sencilla, incluidas variantes en Mocoa, Villa Garzón, Puerto Caicedo (Putumayo)  y en el Huila la vía Mocoa-Bruselas-Pitalito recobraba especial atención.

Aliadas para el Progreso,  también debía acometer la rehabilitación de la vía Pitalito- San Agustín y de la variante El Juncal; un tercer carril entre Hobo-Gigante y la construcción de la variantes en Gigante, Hobo, Campoalegre y Timaná. También abarca   soluciones viales para la zona de Los Altares, Pericongo y Puerto Seco,  obras de conexión en Surabastos y el cruce hacia Algeciras.

La inversión total se fijó en tres billones de pesos de los cuales $1,5 billones costará la obra y otro aporte similar el mantenimiento.

Foto. Tramos en mal estado de la vía Mocoa-Pitalito

Cinco años después la obra quedó paralizada, entre otras razones, por los enredos judiciales del principal accionista, originados por los sobornos de la firma Odebrecht en lo que califica como un hecho de corrupción más en Colombia.

La obra quedó con un avance del cinco por ciento, según la Agencia Nacional de Infraestructura.

En febrero de 2019, la ANI inició un proceso sancionatorio por incumplimiento de algunas obligaciones contractuales. Le impusieron varias sanciones.

Sin embargo, el proceso administrativo para declarar la caducidad  por incumplimiento grave, contrario a lo anunciado por el Ministerio del Transporte y la ANI, no está en la agenda. Sólo se activó un plan remedial para enderezar el contrato y evitar la caducidad, que puede tardar varios años.

El 3 de junio de 2019 la ANI anunció un plan para reactivar el proyecto. El grupo empresarial antioqueño Ethuss estaría interesado en asumir el contrato de concesión pero nunca despegó.  El 19 de noviembre de 2019 el propio  presidente Duque anunció que  compañía CCA Colombia Corp asumiría  la ejecución de la obra.

Según el gobierno, la firma, filial de la compañía China Construction América,  estarían interesada en adquirir la compañía  Aliadas, dueña del proyecto, según la oferta vinculante que presentó. Sin embargo, se frustró  porque al comprar la compañía tendría que pagar de entrada cerca de 23 mil millones de pesos de las multas por incumplimiento, hecho que no está saneado.

Ahora se contempla la cesión del contrato, cuyo plazo venció el 30 de agosto del 2019.  Y lo más grave, Aliadas  no descarta la posibilidad de demandar al Estado.

Pero sobre el tema en los últimas meses nadie se vuelve a pronunciar y menos en los tiempos del Coronavirus.