El parque La Paya Putumayo, a merced de las disidencias de las Farc

Parque Nacional Natural La Paya/Rodrigo Durán

Mocoa/COLPRENSA

Por: German Arenas Usme

@gerperiodista

El parque nacional natural La Paya en Putumayo,  uno de los mayores tesoros de la selva amazónica, está en riesgo. El parque es un ícono mundial de la conservación del bosque que han visitado importantes personalidades hasta el millonario. Se trata de un refugio sagrado, que alberga una enorme biodiversidad, un pueblo indígena no contactado y un reservorio de cultura que datan de la antigüedad. La semana pasada, a ese refugio natural nisiquiera pueden entrar los guardaparques que lo cuidan.

El mensaje que les llegó a todos ellos era el mismo: deben salir de la selva en las próximas horas. “No se necesita su presencia porque el control ambiental lo hacemos nosotros. Ya tenemos los respectivos manuales de manejo de los recursos, de pesca, caza y tumba. No queremos a Parques Nacionales aquí”, les dijeron. Los hombres armados se identificaron como integrantes del Frente Carolina Ramírez de las Farc. Un grupo al que las autoridades localizaban más en Putumayo que en Caquetá.

Lo preocupante del caso es la poca efectividad militar que se ejerce en la zona para garantizar la presencia  de los guardabosques, pobladores y turistas en esta apartada región al sur de Colombia, enclavada en la selva de Leguizamo y bañada por los ríos Caquetá y Putumayo.

Los habitantes entre indígenas y campesinos que se encuentran habitando en la zona viven con un temor constante por lo que les pueda suceder por la presencia de los grupos armados ilegales y la Fuera Publica y más allá el mismo manual de convivencia que el Frente Carolina Ramírez de las Farc, han puesto en circular.

El Parque Nacional Natural La Paya es un área protegida de 422 000 Hectáreas, y que asegura la supervivencia de varios ecosistemas de un alto potencial en cuanto a su riqueza de especies, donde predominan el caimán negro y la anaconda que pueden llegar hasta los 10 metros de longitud y por supuesto el Delfín Rosado.

En la foto: Caimán Negro/Rodrigo Durán

Rubén Velásquez, alcalde de Leguizamo, señala que varios de los guardabosques se encuentran en la cabecera municipal de Puerto Leguizamo, en espera que mejore su suerte y puedan retornar a su trabajo en ese parque.

En este parque es el único lugar en la tierra donde comparten un mismo territorio los pueblos Siona, Murui, Kichwa y Coreguaje. La presencia de estos pueblos indígenas es una situación especial para el manejo del Parque ya que  implica considerar la forma particular que tienen cada uno de ellos de entender, usar y manejar el territorio desde su pensamiento y cultura propia. Dichos pueblos son:

El Pueblo Múrui (de la familia lingüística Huitoto), cuyo centro de origen se encuentra en La Chorrera, se consideran los hijos de la Coca, el Tabaco y la Yuca dulce, siendo la Maloka el espacio donde los caciques o abuelos (autoridades tradicionales) ordenan y regulan el manejo del territorio y las relaciones comunitarias. Dentro del área protegida los Múrui se encuentran en los Resguardos de Lagarto Cocha, Tukunare, Jiri jirí y Aguas Negras.

El pueblo Kichwa, originario de la región del Napo y aguarico del Ecuador, llegaron al municipio de Leguizamo a principios del siglo XX, huyendo de la violencia generada por el sometimiento que sufrieron por parte de los patrones blancos. Uno de los elementos culturales fundamentales es la planta sagrada del Yagé, la toma de esta planta en espacios culturales propios orientados por los Yacharuna (autoridades tradicionales) direcciona desde su cosmovisión los aspectos sociales y políticos del pueblo. Las comunidades Kichwas se ubican al interior del área protegida en los resguardos de Cecilia Cocha, La Perecera y La Apaya.

Los Siona y los Coreguaje (pertenecientes a la familia Tukano Occidental) son los habitantes ancestrales del El Parque Nacional Natural La Paya. Estos pueblos tienen como fundamento de su cultura la planta sagrada del Yagé. En espacios culturales propios donde se toma el Yagé, orientados por los Yai-Bain para el pueblo Siona y Chai–Bain para los coreguajes (autoridades tradicionales), se ordena el territorio, se regulan las relaciones sociales y se fortalece y se reafirma su cultura. Los Coreguajes se ubican en el resguardo de Consará y en el asentamiento de Becocha Guajira, mientras los Sionas se ubican en el resguardo del Hacha y Bajo Casacunte dentro del El Parque Nacional Natural La Paya.

Todos estos pueblos hoy están en procesos de fortalecimiento cultural y organizativo, fundamentados en la reafirmación de sus relaciones ancestrales con su territorio, basadas en el uso y cuido de la naturaleza. Hecho que los identifican como pueblos que aporta a la conservación de la amazonia y del área protegida.

El área de traslape con los resguardos Indígenas es 25.000 hectáreas aproximadamente lo que corresponde al 7% del total de área protegida.

 

 

 

 

En la foto: Mujer indigena habitante de La Paya

Mestizo amazónicos

En el área de influencia del parque se localizan 30 veredas campesinas, algunos de los cuales existían desde antes de la creación del El Parque Nacional Natural La Paya. Los campesinos que habitan estas veredas han llegado a Leguizamo procedentes de todas las regiones de Colombia, a través de las diferentes oleadas migratorias que ha tenido la región. Estas comunidades que actualmente se reconocen así mismas como mestizo amazónicas debido al arraigo que tiene sobre los territorios que hoy habitan, hacen uso de los recursos naturales incorporando a sus tradiciones propias el conocimiento de las comunidades indígenas de la amazonia y avanzando en procesos de reconocimiento de los beneficios del medio natural y de su uso sostenible.