Chontaduro, una alternativa a la coca en el Putumayo

En la foto: Campesinos vendiendo el chontaduro en Villagarzón/Felipe Guzmán B.

Villagarzón/COLPRENSA

Por: Germán Arenas Usme

@gerperiodista

Un grupo de campesinos en el departamento amazónico del Putumayo, que colinda con Ecuador y Perú, le están apostado al chontaduro como una alternativa productiva que los aleja de los cultivos de coca y de la violencia ocasionada por el narcotráfico.

En la foto: María helena Cerón, y su esposo, Carlos Trejos, cultivadores y productores der chontaduro./Felipe Guzmán B.

María Helena Cerón, es uno de los campesinos que desde 2008 se dedicó con su esposo  cultivar chontaduro. Ella recuerda que cuando empezó, hace unos 12 años, muchos de sus vecinos advertían que no era rentable y que quebraría.

Corría los mediados de la década del 2000 y decenas de familias campesinas de Villagarzón, en el medio Putumayo, el municipio donde María Helena,  tiene su finca en el suroeste del país, veían la coca como único cultivo viable para hacerle frente a la pobreza extrema y al olvido estatal.

La actividad ilícita los ponía en la mira de los grupos armados, tanto legales como ilegales, y aumentaba su vulnerabilidad ante el conflicto armado que vivía Colombia.

El Bloque Sur de las Farc y los paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) se enfrentaban a sangre y fuego para proteger los cultivos de coca y el control de las zonas fronterizas con Ecuador y Perú. El Ejército respondía con ofensivas militares y aspersiones aéreas para contrarrestar la expansión de cultivos ilícitos.

La violencia en la región afectó con especial saña a la población civil. De los casi 300.000 habitantes que tiene el departamento, 173.000 han sido registrados como víctimas del conflicto.

Cuando empezaron a erradicar la coca y agencias de cooperación internacional ofrecieron el proyecto productivo de ‘chontaduro’ como alternativa, María y su esposo vio en él una oportunidad de alejarse de la economía de la guerra.

En busca de soluciones reales

En la foto. Omar Luis López, presidente de ASOCHÓN/Felipe Guzmán B.

Omar Luis López, otro cultivador y hoy presidente de la asociación de cultivadores de Villagarzón,  creyó en el proyecto y vio como varios de sus vecinos dejaron el cultivo de la coca, para dedicarse a la siembra de chontaduro.

El Putumayo y en especial Villagarzón, tiene todas las características para cultivar el chontaduro. La planta es nativa de regiones tropicales y subtropicales, de América,  entonces crece hasta una altura de 20 metros sin dificultad. Los cultivadores solo necesitan podarla y abonarla, pero el proyecto tenía serias dificultades por falta de mercados.

A mediados del 2000 parecía haber entrado en la lista de proyectos de sustitución fallidos.

Hoy en día en el departamento hay sembrada 3 mil 500 hectáreas que producen 12 toneladas año; en Villagarzón hay un mil 800 hectáreas que producen al año 7 mil 500 toneladas.

“Villagarzón en el primer municipio del Putumayo, en cultivos de chontaduro”, señala con algo de orgullo López.

Uno de los primeros desafíos que tiene la asociación de cultivadores de chontaduro –ASOCHÓN, a través de Omar Luis López y Cristian Camilo Delgado, es la clasificación nutricional de cuatro especies de chontaduro producidos en Villagarzón.

Varios de los 208 socios de ASOCHÓN están realizando ya, de manera empírica y artesanal, diferentes productos como arequipe, yogurt, sopas, cremas, energizantes, postres y productos de panadería; su idea principal es producir harina de chontaduro y registrarla ante el INVIMA para poder comercializar este alimento a mayor escala.

“Es urgente que nos hagan capacitaciones para mejorar los cultivos y la transformación del chontaduro, que no sea solo servir la fruta con sal y miel, sino, en otras presentaciones”, señaló María Helena Cerón.

Otros de los desafíos planteados es la necesidad urgente de crear un centro de acopio donde el campesino lleve la cosecha y allí mismo se haga la selección de la pepa, y estandaricen los precios, para que el comprador en su mayoría venidos del interior del país pague un precio estándar y no el precio de su antojo y aveces aprovechándose de la necesidad del campesino.

Ayuda estatal

En la foto: Andrés López, alcalde de Villagarzón/Felipe Guzman B.

El alcalde de Villagarzón Andrés López, anunció que gracias a una gestión conjunta con su secretario de Desarrollo Agropecuario, Jair Burbano Calvache, se busca más de dos mil 800 millones de pesos para la construcción del centro de acopio, el cual se levantaría en un terreno conseguido por ASOCHÓN en la vereda de Canangucho.

Los recursos se gestionan ante la Agencia Nacional Rural, quien cito al alcalde López y al secretario Burbano, este 20 y 21 de febrero para ondar en el proyecto.

En la administración departamental de la gobernadora Sorrel Aroca, los cultivadores de chontaduro recibieron importantes ayudas en máquinas para la transformación del producto en diversas variedades y el empaque al vacío.

El chontaduro, ya tiene su propia feria nacional que se celebra del 27 al 29 de febrero en Villagarzón.-