La ganaderIa una amenaza para los bosques del Putumayo

 

 

 

 

 

 

Ganado en Leguizamo/Colprensa

Mocoa/LBM

Por: German Arenas Usme

@gerperiodista

Ganaderos de Leguizamo vienen talando ciento de hectáreas de bosques, convirtiéndolo en uno de los focos de deforestación de la Amazonía colombiana.

Ganaderos y cocaleros del Putumayo se han apropiado de 900 hectáreas del parque natural La Paya, en pleno corazón de la selva, pero esta reserva natural no es la única que ha sufrido la deforestación sus vecinos también la padecen.

En la última década, las comunidades indígenas Nukanchiruna Chaibajuy U aima, que habitan en el corregimiento de la Tagua a orillas del rio Caquetá, en jurisdicción del municipio de Leguizamo, han visto cómo ganaderos ocupan y tumban selva para sembrar pasto.

Leguizamo es uno de los 8 municipios en los que, según el último reporte de alertas de deforestación del Instituto de Hidrologia, Meteorologia y Estudios Ambientales (Ideam), se concentra casi el 50 por ciento de la perdida de los bosques naturales del país. Los otros municipios son San Vicente del Caguán con un 12.1 por ciento, Cartagena del Chaira 10.3 por ciento, en el departamento del Caquetá. San José del Guaviare  8,8 por ciento, Calamar 4.6 por ciento, El Retorno 3.4 por ciento en el departamento del Guaviare. Solano  Caquetá 3.1 por ciento, y Puerto Guzmán Putumayo con un 2.5 por ciento.

Fotos de zonas deforestadas en Putumayo y Caquetá/COLPRENSA

En los últimos cuatro años en Leguizamo se deforestaron 16.925 hectáreas de bosque natural, un área del tamaño del área metropolitana de Barranquilla Atlántico, de las cuales cerca de la tercera parte (4950) fueron derribadas en el 2018.

La quema de bosques por parte de los ganaderos en las zonas indígenas de Leguizamo entre los años 2014 y 2018 llegó a más de 170 hectáreas, como lo corroboraron geógrafos de la WWF en recorridos efectuados.

Las comunidades indígenas de esta apartada región del Putumayo, señalan que poco a poco algunos ganaderos de Puerto Leguizamo, han invadido sus territorios a la fuerza y en ocasiones con ayuda de grupos armados ilegales que bajo amenazas de muerte les advierten a los indígenas que los ganaderos tienen derecho sobre esas tierras.

Varios de los indígenas consultados sobre la problemática de la deforestación por culpa de la tala de bosques, señalan que a sus gobernadores le han faltado  autoridad para controlar la invasión de sus territorios y la deforestación y lo más preocupante que ninguna autoridad estatal tanto civil como militar tampoco han evitado la invasión de territorios y la deforestación de los bosques en un territorio que se ha catalogado como El Pulmón del Mundo.-