“Los venezolanos en Putumayo, somos invisibles para la cancillería”: Julio Sifontes

En la foto: Julio Cesar Sifontes, y varios de sus “Panas”

Puerto Asís/Colprensa

Al departamento del Putumayo al sur de Colombia, en frontera con Ecuador, habitan 1.250 familias venezolanas con vocación de permanencia, según Julio Cesar Sifontes, presidente de la fundación Venezolanos en Colombia (FUNVECOL).

Pero las cifras de las familias que llegan al Putumayo, van en aumento debido a la situación política y social que atraviesa Venezuela, en estos momentos y que está obligando a una parte de la población a emigrar a países del sur del continente en busca de una mejor condición de vida.

Desde diciembre del 2018 Sifontes, le ha manifestado al Gobierno Nacional, a través de La Cancillería, Migración y ministerio del Interior, la presencia de venezolanos en Putumayo, y las necesidades que afrontan sin que la Cancillería, los tenga referenciado. “Somos invisibles para la Cancillería colombiana”, puntualizó el salvador de los venezolanos en Putumayo, como se le conoce al señor Sifontes.

FUNVECOL, con estadísticas que han podido levantar reporta que en los 13 municipios de este departamento selvático colombiano, hay presencias de familias venezolanos siendo Mocoa, Puerto Asís, Valle del Guamuéz y San Miguel, con las de mayor presencia.

Las necesidades de estas familias son diversas que en parte son atendidas gracias a la gestión que adelanta la misma fundación con apoyo de algunas ong’s internacionales, de la misma ciudadanía y en una mínima parte por los gobiernos locales.

En estos momentos gestionan ante la alcaldía del municipio del Valle del Guamuéz, que se les facilite una casa para habilitarla como hogar de paso, para los venezolanos que llegan a ese territorio con deseo de radicarse allí o con intención de tránsito hacia Ecuador, Perú, Chile y Argentina. Hasta el momento no se ha logrado dicha casa.

Varios de los ciudadanos venezolanos residentes en Putumayo, son profesionales universitarios, y otros estudiantes universitarios que se están empleando en servicios varios que van desde meseros de restaurantes, peluqueros, moto-taxistas, obreros de la construcción y otros con mayor suerte trabajadores de una de las compañías petroleras que operan en la región.

Pero igualmente hay una enorme preocupación entre las autoridades locales y entre la misma fundación, porque se ha detectado que entre los ciudadanos extranjeros hay delincuentes y otros que atraídos por el dinero fácil y ante su crítica situación están ingresando a los grupos armados ilegales, y de narcotraficantes que operan en el medio y bajo Putumayo.

“Lo que pasa es que el presidente Maduro, le dio libertad a un poco de malandros que estaban en las cárceles en Venezuela, y estos se han venido a Colombia a robar y hacer maldades, porque allá en Venezuela, no hay nada que robar”, indico un venezolano radicado en Puerto Asís.

Para Sifontes, ahora mismo le salta otra preocupación de las tantas que tiene y es la posible exigencia de visa a los venezolanos para ingresar al Ecuador, como lo está planteando el gobierno del presidente Lenin Moreno, lo que generaría un conflicto social en Putumayo, por ser un departamento de paso de migrantes venezolanos hacia el sur del continente quienes en su mayoría no portan pasaporte y menos con visado y lo que los obligaría a aquedarse en esta zona.

Sobre el tema de Xenofobia, no lo han sufrido ya que los putumayenses han sido muy respetuoso con ellos y les han ofrecido bastantes ayudas. Pero no negó que uno que otro funcionario público si los han estigmatizados sobre todo cuando se ha solicitado algún tipo de ayuda.

Sobre el rotulo de las Venecas, exigió respeto hacia la mujer de su país, aclarando que todas las venezolanas no son prostitutas, respetando la decisión que cada una tome si ejerce o no esa profesión.

Para la población venezolana residente en el Putumayo, no pierden la fe, que en muy poco tiempo el régimen de Maduro, termine y ellos poder regresar a su país.-