Familias del Putumayo recuperan predios que abandonaron por culpa del conflicto armado

 

 

La Unidad de Restitución de Tierras (URT), entrega materialmente más de 116 hectáreas a campesinos de Valle del Guamuez y Orito, quienes retornarán a sus parcelas después de casi 20 años de desplazamiento.

Mocoa/Colprensa

Fueron 22 familias las que recibieron sus predios: 62 hectáreas se entregaron a cuatro beneficiarios en Orito; y 56 hectáreas más, a 18 personas que retornarán al Valle del Guamuéz.

De esos grupos, la mayoría tienen en común el haber vivido uno de los episodios de violencia más fuertes del Putumayo, en 1999, al quedar en medio del fuego cruzado de las Farc y los paramilitares que, para ese entonces, se disputaban  el territorio donde se ubica la inspección El Placer, por ser un punto clave para la consecución de sus propósitos. “Era un día domingo, el 7 de noviembre. Por la balacera la mayoría de la gente salió de acá, nosotros nos fuimos en una carro y no regresábamos porque se escuchaba que la guerrilla y los paramilitares se iban a enfrentar; perdimos todo y no pudimos volver, hasta ahora”, aseguró Blanca Edilma Toro, una de las beneficiarias.

Tras la decisión de las autoridades, estas personas regresan a sus predios para explotarlos económicamente y mejorar sus condiciones de vida. Como ellos, cerca de 700 familias han sido restituidas en el departamento, desde que la Ley 1448 de 2011 se encuentra en vigencia; y más de 3200 casos de restitución han sido finalizados.

“Para la URT es importante que los beneficiarios puedan retornar a sus tierras y generar la esperanza y el anhelo de vivir en su lugar, con vivienda y proyecto productivo que dignifiquen su condición de campesinos. Trabajamos para que las víctimas de la violencia recuperen lo que perdieron”, afirmó David Narváez, Director de la entidad en Putumayo.

El proceso de restitución es uno de los pasos contundentes que el Gobierno Nacional da para lograr la reparación integral; la reconstrucción de vida de quienes se atrevieron a reclamar las tierras que abandonaron o les fueron arrebatadas; y la construcción del país del futuro.