Putumayo vuelve y le dice no al Glifosato

Foto archivo avioneta fumigadora

Mocoa/Colprensa

Ante la insistencia del Gobierno Nacional, de buscar que la Corte Constitucional no elimine en forma definitiva el uso del glifosato como herbicida para erradicar las matas de coca existentes en el país, las voces en las regiones se han hecho sentir y de plano rechazan el uso del mismo herbicida bajo la justificación que el uso del mismo es nocivo para la salud de las personas, animales y el daño ambiental que genera el químico.

La gobernadora del Putumayo Sorrel Aroca, fue la primera en levantar su voz de protesta argumentando: ““No vamos a centrar el debate en un herbicida, ni en una plata, sino, de familias que esperan que los acuerdos productivos los engrane en una economía que les permita salir de lo ilícito”.

La mandataria le apuesta a la erradicación manual voluntaria concertada con el Gobierno Nacional y como esta en los mismos acuerdos de Paz, firmados en el pasado.

Para ella el campesinado tiene toda la voluntad de erradicar sus matas de coca pero con el convencimiento que el Gobierno Nacional, le va a cumplir con la inversión social y a los subsidios mientras entran a los cultivos productivos legales.

En la foto Sorrel Aroca, gobernadora

Por su parte el representante Conservador Jimmy Díaz Burbano, manifestó que en estos momentos dentro del lenguaje  de la democracia, en Colombia, la mayoría de las personas quieren que los cultivos de coca desaparezcan pero en el mismo lenguaje hay una discordia porque el Gobierno Nacional quiere las fumigaciones áreas con glifosato sea el método más eficaz para acabar con los cultivos ilícitos, mientras que en las regiones proponemos que sea otro método no tan nocivo para los campesinos y el medio ambiente como es la erradicación manual.

“Ha sido una lucha de años que hemos batallado para lograr que las fumigaciones aéreas se suspendieran, objetivo logrado a principio de octubre del 2015, y con la sustentación de argumentos como el mal que causa el glifosato a la salud de las personas y ahora la requieren retomar”. Señalo e representante Díaz.

En la foto: Jimmy Diaz Burbano

El tambien representante Liberal Carlos Ardila, también rechazo la propuesta del gobierno del presidente Iván Duque, bajo el argumento que Gobierno Nacional, no entrega argumentos que el glifosato sea eficaz para acabar con los cultivos de matas de coca, y tampoco han demostrado en forma científica que no sea nocivo para l salud.

Ardila, se sostiene el la tesis de la teoría que llevar desarrollo al territorio los cultivos ilícitos comienzan a desaparecer del mapa de Colombia.

 

 

 

 

 

En la foto Carlos Ardila.

Manuel Eduardo Ocoro, alcalde del municipio de Orito, con presencia de numerosos cultivos de matas de coca, el culpable de la siembra es el mismo gobierno central por la falta de políticas públicas no incluidas en el Plan de Desarrollo, para ejecutar obras de inversión social que le permitan al cultivador de coca tener alternativas de cultivos lícitos y salida a los mercados regionales y nacionales. “Si en el Putumayo hubiese vías tercerías en buen estado donde el campesino pueda sacar sus productos sin contratiempos para ofertarlos en los mercados tanto locales como nacionales, ellos estuvieran sin cero cultivos de mata de coca”, puntualizó el mandatario.

En la foto: Manuel Eduardo Ocoro

Para todos los acá entrevistados las fumigaciones no pueden retornar al Putumayo, ya que se le haría un daño muy grave a la población del medio y bajo Putumayo, donde hay presencia de más de 20 mil hectáreas sembradas. Pero todos si coinciden que la erradicación manual concertada y con cumplimientos de ayudas, sería la mejor salida para acabar con el flagelo de los cultivos ilícitos.-